JUEGOS OLÍMPICOS DE INVIERNO - Pekín quiere otros Juegos

publicado a la‎(s)‎ 28 jul. 2015 16:52 por Eliana Caterine Alvarado   [ actualizado el 28 jul. 2015 16:53 ]

El logo de Pekín 2022 en el Centro Acuático. / CHINA STRINGER NETWORK (REUTERS)

El COI decide a final de mes la sede de las Olimpiadas de Invierno de 2022 entre la capital china y la ciudad kazaja de Almaty.


Pekín podría convertirse próximamente en la primera ciudad del mundo en organizar unos Juegos Olímpicos de verano y de invierno, y de conseguirlo lo haría en menos de quince años de diferencia entre ambas citas deportivas. En su camino solamente se interpone la candidatura de la ciudad kazaja de Almaty, la capital financiera del país centroasiático, en una carrera olímpica poco convencional durante la cual otras ciudades se han echado atrás por los costes que supone la organización de los Juegos o por el poco apoyo popular.

El Comité Olímpico Internacional (COI) anunciará el 31 de julio cuál de las dos ciudades es la ganadora: "No será una decisión fácil para los miembros, ambas candidaturas son impresionantes, aunque sean las últimas candidatas bajo el viejo sistema", dijo recientemente el presidente del COI, Thomas Bach. Tras varias ediciones con un presupuesto desmedido y un legado de grandes infraestructuras deportivas infrautilizadas, Bach prometió que la gran prioridad al elegir las próximas citas olímpicas será su el desarrollo sostenible.

Pero a pesar del cambio de mentalidad que se intentó transmitir desde el COI, de las seis ciudades candidatas a albergar los Juegos, las cuatro europeas -Cracovia (Polonia), Lviv (Ucrania), Estocolmo y Oslo- abandonaron la carrera olímpica por razones económicas o políticas. Las dos restantes tomaron nota y han presentado unos Juegos "sostenibles": el presupuesto de Almaty ronda los 3.300 millones de euros y el de Pekín los 2.800 millones, unas cifras ínfimas comparadas con los 47.000 millones que se gastó Rusia en los Juegos de Sochi de 2014. Ambas candidaturas han prometido minimizar costes y aprovechar infraestructuras ya existentes.

Las mejores bazas de Pekín son haber organizado con éxito los Juegos de verano de 2008, contar con una economía más desarrollada que la de Kazajistán y la garantía de que cualquier contratiempo podrá vencerse gracias al potente músculo financiero del país. La capital china, que acogería las competiciones de hielo, más que dobla la oferta hotelera de Almaty y está construyendo un tren de alta velocidad hasta Zhangjiakou, una ciudad a 250 kilómetros donde se realizarán las pruebas de nieve. Los principales problemas son la contaminación del aire, el impacto medioambiental de las instalaciones en las montañas y, sobre todo, la falta de nieve.

Pekín parte como favorita en la votación gracias al buen recuerdo de 2008.

"Las precipitaciones en las zonas montañosas son mínimas y para los Juegos habría que depender completamente de la nieve artificial", asegura el informe del COI, que advierte del impacto que de la producción de nieve en las ya de por sí escasas reservas de agua de la capital china. Wang Hui, responsable de prensa de la candidatura de Pekín 2022, considera que la falta de precipitación no es un problema: "todos los Juegos Olímpicos que se han celebrado han contado con nieve artificial, porque en realidad es mejor que la natural. El coste de fabricarla no es muy alto y no supondría gastar mucha agua. Incluso ante unas condiciones climáticas extremas, solamente se utilizaría el 1,3% de las reservas disponibles".

Conociendo las desventajas de su rival, Almaty ha hecho de la abundancia de nieve uno de sus puntos fuertes. La candidatura, con el eslogan "Manteniendo lo auténtico", presume de un menor impacto medioambiental y de ser mucho más compacta -todas las instalaciones están en un radio de 35 kilómetros de la Villa Olímpica-. Pero las cuentas de la oferta kazaja "presentan riesgos", según el COI, por la incertidumbre en los ingresos procedentes de la venta de entradas y el patrocinio. Además, habría que construir como mínimo 11.000 nuevas habitaciones cuya financiación tampoco está clara.

Pekín parte como favorita en la votación gracias al buen recuerdo de las Olimpiadas de 2008. Casi todos los miembros del COI han visitado y conocen la capital china, con sus ventajas e inconvenientes. La información sobre Almaty llega a través de los informes del comité de evaluación y de la presentación que se hará pocas horas antes de votar. El dilema estará entre apostar sobre seguro o arriesgarse en favor del recién proclamado nuevo espíritu olímpico; menos oneroso y más sostenible.

XAVIER FONTDEGLÒRIA Pekín 
28 JUL 2015 - 22:31 CEST