Joan Laporta imita la estrategia de Florentino Pérez

publicado a la‎(s)‎ 31 oct. 2014 14:37 por Carlos Perez
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Joan Laporta, en una imagen de 2009. Imagen: EFE.



Joan Laporta ha vuelto al foco mediático, si alguna vez llegó a estar fuera de su radio de influencia. Tras ser objeto de una demanda (desestimada) de responsabilidad civil por unas pérdidas económicas en su mandato como presidente del Barcelona, ayer fue claro en rueda de prensa al defender su gestión, y fue más allá: "Por lo que han hecho y están haciendo los actuales responsables, no descarto presentarme a las próximas elecciones".



Con estas palabras, hacía público lo que ya se barruntaba en muchos mentideros, que el expresidente (cuyo mandato acabó en 2010) podría pensar en preparar el desembarco a Can Barça. Un regreso en forma de salvador de un club que se desquebraja en lo institucional y que tiene una dura tarea por delante en lo deportivo.

En su última comparecencia, Laporta también exhibió los logros bajo sus mandato: "Lo ganamos todo deportivamente, Ligas, Copas, Champions, el 2-6 al Bernabéu (...) El Barça que dejamos nosotros al final de nuestro mandato no estaba arruinado". Una exposición de argumentos muy bien traída, a modo de hoja de servicios. Un resumen de lo ganado, de lo que tuvo el Barcelona y de lo que podría volver a tener.

De esta forma, Laporta comienza a construirse un rol, un papel: el de clavo al que el Barcelona ha de agarrarse en estos tiempos convulsos para la entidad. Y, paradójicamente, emula al actual presidente del eterno rival, Florentino Pérez.

Tras su dimisión en febrero de 2006, Ramón Calderón se hizo cargo del club tras las elecciones ese verano, y el Real Madrid ganó las dos ligas siguientes, pero en el curso 2008-2009 volvió a naufragar y en ese periodo no se avanzó en el objetivo de la Champions. Calderón cayó, y llegó Vicente Boluda, conocido desgraciadamente para el madridismo por ser el autor de la expresión 'chorreo'. El clima que imperaba en la entidad era de autodestrución, algo muy similar a lo que se percibe de Can Barça ahora.

En ese entorno apareció de nuevo la figura de Florentino, que llegó en junio de 2009 a la presidencia sin candidatos que le hiciesen oposición. Con un nuevo entrenador (Pellegrini) y con tres estrellas como armas (Cristiano, Kaká y Benzema), cumplió con su papel de salvador y devolvió la unidad al Santiago Bernabéu.

Más de cinco años después, aunque con pretensiones a largo plazo (las elecciones en el Barcelona son en 2016), Laporta empieza a mover los primeros peones de lo que se presupone será una larga partida de ajedrez. Una vez su entorno no consiguió que se celebrasen comicios anticipados, el objetivo se marca para el verano de 2016. Y su ejemplo está al otro lado del puente aéreo.


EFE
31/10/2014
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