Inglaterra le abre sus brazos al Mundial de Rugby

publicado a la‎(s)‎ 16 sept. 2014 15:22 por Eliana Caterine Alvarado   [ actualizado el 16 sept. 2014 15:22 ]


Foto: AFP
A un año de que empiece el Mundial de Inglaterra de rugby, la vigente campeona, Nueva Zelanda, parece la mejor selección colocada para ganar de nuevo el torneo aunque no debería perderse de vista a la anfitriona Inglaterra que quiere mostrar su potencial.
Así, los neozelandeses son considerados como el rival a batir. Vencedores de sus 14 partidos en 2013, los All Blacks, que han cambiado poco su estructura desde que fueran campeones en 2011, están a un paso de sumar su tercer Rugby Championship consecutivo. A ello debe sumarse que desde hace tres años solo tienen algunas pequeñas ‘manchas’ en su currículo. Dejaron escapar el récord de 18 victorias seguidas al empatar contra Australia en el primer partido del 4 Naciones de 2014 y sus últimos dos triunfos en casa, ante Argentina y Sudáfrica, fueron más ajustados de lo esperado. Pero solo han perdido un encuentro desde que son campeones del mundo, contra Inglaterra en Twickenham el 2 de diciembre de 2012.
Por su parte la selección sudafricana, tras un gran 2013 (solo dos derrotas, contra All Blacks), están viviendo un dubitativo Rugby Championship 2014. Sufrieron para derrotar dos veces a Argentina y han sumado dos derrotas en sus visitas a Australia y Nueva Zelanda. Aunque en esta última (14-10) demostraron que siempre saben responder en las grandes citas. Los jóvenes, liderados por el apertura Handre Pollard, tienen un año más para ganar experiencia.
No muy diferente resulta el panorama del conjunto australiano, una selección en construcción. Los Wallabies están en pleno renacimiento tras el sombrío reinado de Robbie Deans, sustituido en junio de 2013 por Ewen McKenzie. Tras un Rugby Championship 2013 difícil, parece que la fórmula McKenzie empieza a hacer efecto. Los australianos contaban con solo una derrota por siete victorias antes del 4 Naciones 2014, donde sacaron un empate en la primera fecha ante Nueva Zelanda en casa antes de ser humillados 51-20 en Auckland. McKenzie ha introducido sangre nueva como Bernard Foley, Matt Toomua, Tevita Kuridrani y Israel Folau, que todavía tienen camino por recorrer.
Las selecciones europeas de vanguardia como Francia son la gran duda. En su caso, el equipo viene luciendo desorientado con muchos frentes abiertos y una crisis de resultados, que se traduce en una estructura, una identidad de juego y una confianza frágil. Con solo 11 victorias en 29 partidos, el bagaje del seleccionador Philippe Saint-André no dista, por ahora, de ser catastrófico. El conjunto galo ha nombrado una lista de 74 nombres para preparar los test de final de año, lo que ahonda en el ambiente dubitativo.
En cuanto a la tradicional selección de Gales se refiere, cabe recordar que viene desposeída en marzo de su doble cetro en el Seis Naciones, y sumado a ello sumaron dos derrotas consecutivas contra Sudáfrica en junio. El XV del Dragón sufre cuando juega contra naciones del Hemisferio Sur pese a que domina en Europa desde la llegada a su banquillo de Warren Gatland en 2008. Las visitas de Nueva Zelanda, Australia y Sudáfrica a finales de año llegan en el momento justo, una vez enterrada la tensión entre las provincias y la Federación.
Irlanda es proyectada como la promesa. El debut del seleccionador Joe Schmidt fue prometedor: triunfo en el Seis Naciones 2014 pocos meses después de rozar una victoria histórica ante Nueva Zelanda. Una progresión que deben confirmar al final del año ante Sudáfrica y Australia. Falta por saber cómo remplazarán al emblemático centro Brian O'Driscoll, que se retiró en junio.
La única selección sudamericana que puede llegar a tener protagonismo es Argentina. Los pumas, todavía sin victoria, han vivido con el seleccionador Daniel Hourcade, desde su llegada en octubre de 2013,  un periodo difícil debido a las disensiones internas producidas por dos amplias derrotas ante Inglaterra y Gales. Luego perdieron más tarde sus tres partidos en casa contra Irlanda (en dos ocasiones) y Escocia pero ha progresado mucho a nivel de juego en el Rugby Championship 2014. Pese a las cuatro derrotas en los primeros duelos, en todas se mantuvieron vivos hasta el último segundo. En la visita de Sudáfrica en la segunda jornada, la victoria se les escapó en el último segundo por un penal anotado por los sudafricanos para un resultado final de 33-31. Pese a todo, siguen buscando su primera victoria en el torneo por naciones del Hemisferio Sur, en el que ingresaron en 2012.
Para los locales, Inglaterra,  a un año de que empiece su Mundial, parecen que están forma. Segundos en el Seis Naciones 2014, dieron la cara ante Nueva Zelanda en la gira de junio, donde se puso de manifiesto la profundidad de banquillo con la que cuenta el seleccionador Stuart Lancaster.
La nueva generación, encarnada por el apertura Owen Farrell, tendrá la ocasión de confirmar su creciente pujanza a final de año contra los All Blacks, Springboks y Australia. El XV de la Rosa tendrá luego como objetivo ganar el Seis Naciones 2015 unos meses antes de 'su' Mundial.
Pero no sólo en la parte deportiva el panorama es alentador. Inglaterra, ayudada por la experiencia conseguida con la brillante organización de los Juegos Olímpicos de Londres-2012, espera poder brindar en 2015 un Mundial de rugby exitoso y rentable. Falta poco más de un año para el torneo, que arrancará el 18 de septiembre de 2015, y los mensajes son positivos sobre los preparativos.
"La mayoría de personas que están en 'England 2015', el comité de organización, estaba en el de los Juegos Olímpicos. Es gente que está totalmente al día en los dispositivos de organización", celebra en declaraciones a la AFP Bernard Lapasset, presidente de la Federación Internacional (IRB).
La directora ejecutiva Debbie Evans, que conoce la receta para transformar un evento en éxito deportivo y comercial, es la cabeza de los organizadores olímpicos ahora centrados en el éxito de la cita suprema del rugby.
Los beneficios del próximo Mundial están estimados por la IRB en unos 190 millones de euros, un 60% más que los de la anterior cita en Nueva Zelanda. Sería un nuevo récord después de los 153,6 millones de euros generados en Francia-2007.
"Hay un dirigente británico que me decía con humor que había tomado el modelo francés de 2007. Pero cortando un 10% los gastos y aumentando los ingresos un 10%. Cuando los directivos bromean, sientes que hay tranquilidad", añade Lapasset.
Las infraestructuras deportivas y los 13 estadios van por buen camino y la cuestión de las entradas es por ahora el gran desafío, ya que hay 2,9 millones de entradas por colocar para los 48 partidos.
"Tenemos estadios estupendos, gente que conoce muy bien cómo se organizan los grandes eventos y un público que siempre responde, con tasas de reservas excelentes", celebra Lapasset.
Afortunadamente, ya que Inglaterra tendrá luego que enviar casi 100 millones de euros a la IRB, cuya financiación se cubre en un 95% por los beneficios generados en el Mundial. Es por ello que en Leicester, por ejemplo, los organizadores han preferido el recinto de fútbol al del club de los Tigers, con menos posibilidades para unos altos ingresos. También se optó por ese motivo por Gales y el inmenso Millennium de Cardiff.
Pero la ciudad que más partidos acogerá será Londres, con tres estadios (Twickenham, Wembley y el estadio Olímpico). Tres escenarios emblemáticos e imponentes y que contarán con precios accesibles a todo tipo de publico.
Esto como consecuencia de que los organizadores de la Copa Mundial han optado por una política de tarifas atractiva, con el objetivo de impulsar un apoyo popular masivo. Los precios de las entradas se escalonarán así desde 19 a 900 euros, desde la fase de grupos a la final. Y el comité de organización ha reforzado también los sistemas informáticos para la venta de entradas, con el objetivo de evitar las compras masivas destinadas luego a la reventa.
"No me gusta ver las entradas como monedas de cambio. Prefiero que vayan a las manos de gente apasionada", dijo la directora ejecutiva Evans. El éxito de la competición pasará en gran medida por las actuaciones del XV de la Rosa, ya que la IRB espera contar con un gran apoyo y entusiasmo del público local. Inglaterra tendrá un grupo especialmente exigente en la primera fase del Mundial, con Gales, Australia y Fiyi como rivales.
"Todo se desarrollará con o sin Inglaterra, pero para tener un ambiente mágico y apoyo de la población, estaría bien que el país anfitrión llegara lo más lejos posible", afirmó el adjunto de Lapasset en la IRB, Brett Gosper, en declaraciones al diario británico The Guardian.
Los 13 estadios, tres de los cuales están en Londres y uno en Gales, en los que se disputarán los partidos del Mundial-2015 de rugby son:
- Twickenham (Londres)
Capacidad: 81.605 personas
El estadio de la selección de Inglaterra, donde el XV de la Rosa juega sus partidos como local, está en servicio desde 1909. Acogerá el partido de apertura de Inglaterra contra Fiyi y también las semifinales y la final.
- Wembley (Londres)
Capacidad: 90.000 personas
Habitualmente reservado al fútbol y a la selección nacional de ese deporte, Wembley será el escenario del Nueva Zelanda-Argentina y del Irlanda-Rumanía.
- Estadio Olímpico (Londres)
Capadidad: 54.000 personas
Construido para los Juegos Olímpicos de 2012, es el tercer mayor recinto de Inglaterra. Antes de convertirse en el estadio del West Ham y de la Federación Británica de Atletismo, será utilizado para cinco encuentros del Mundial de rugby, uno de ellos el duelo por el tercer puesto.
- Millennium Stadium (Cardiff)
Capacidad: 74.154 personas
El estadio donde la selección de Gales conquistó el Grand Slam en los Seis Naciones de 2005 y 2012 será también donde jueguen Irlanda y Francia, además del lugar donde tendrán lugar dos de los cuartos de final.
- Etihad Stadium (Mánchester)
Capacidad: 47.800 personas
El terreno donde juega como local el Manchester City de fútbol, campeón de la Premier League inglesa en 2012 y 2014.
- Saint James'Park (Newcastle)
Capacidad: 52.409 personas
La casa del Newcastle está acostumbrada a los grandes eventos de fútbol, ya que formó parte de los estadios donde se jugó el torneo olímpico en 2012 y la Eurocopa de 1996.
- Elland Road (Leeds)
Capacidad: 37.914 personas
Un estadio poco acostumbrado al rugby. Acogerá dos partidos de la fase de grupos y ya fue utilizado para el rugby en 1992, en un partido entre Sudáfrica y una selección del norte de Inglaterra.
- King Power Stadium (Leicester)
Capacidad: 32.312 personas
No es el estadio de los Tigers, pero el equipo de rugby de Leicester ya ha jugado seis partidos en el césped del club de fútbol, incluida una semifinal de la Copa de Europa que ganaron en 2007 ante el Llanelli. Argentina disputará allí dos partidos en la fase de grupos, los dos últimos, frente a Tonga y Namibia.
- Villa Park (Birmingham)
Capacidad: 42.785 personas
El estadio del Aston Villa, abierto en 1897, acoge no sólo eventos de fútbol. También ha sido escenarios de competiciones de atletismo, veladas de boxeo o conciertos, entre otras actividades.
- Kingsholm Stadium (Gloucester)
Capacidad: 16.500 personas
Conocido por su ambiente, el recinto acogió su primer amistoso de rugby en 1900, cuando Gales dominó 13-3 a Inglaterra. Allí Escocia se enfrentará a Japón y Argentina disputará su segundo encuentro, contra Georgia.
- Stadium mk (Milton Keynes)
Capacidad: 30.717 personas
Northampton y los Saracens han disputado recientemente partidos en ese recinto. En 2007 el lugar se convirtió en la casa del MK Dons de fútbol.
- Amex Stadium (Brighton)
Capacidad: 30.750 personas
Estadio moderno de fútbol, abierto en 2011 para el Brighton and Hove Albion. Su aforo ha sido ampliado. Será sede de dos partidos de la fase de grupos, entre ellos el Estados Unidos-Samoa.
- Sandy Park (Exeter)
Capacidad: 10.744
El estadio más pequeño de los seleccionados para el Mundial es el de los Chiefs. Su capacidad se elevará a 20.600 espectadores después del Mundial. Italia jugará allí su último partido de la fase de grupos, contra Rumanía.

OTROS DEPORTES 16 SEP 2014
4:46 PM
Por: AFP