Evitar lesiones, una misión imposible

publicado a la‎(s)‎ 24 abr. 2014 23:02 por Carlos Perez   [ actualizado el 24 abr. 2014 23:20 ]
Barcelona's goalkeeper Victor Valdes covers his face as he is carried off on a stretcher after picking up an injury against Celta Vigo during their La Liga soccer match at Camp Nou stadium in Barcelona

FOTO: EFE

Expertos hablan del riesgo de perderse el Mundial a 48 días del pitazo inicial.

Condena. Eso es una lesión cuando faltan menos de dos meses para que empiece el Mundial de Brasil 2014. No hay amuleto ni secreto alguno que evite el destino final y por eso, según quienes han tenido ocasión de jugar mundiales, vencer el miedo puede ser la única defensa.

"El que mete la pierna para no lesionarse, más rápido se lesiona", sentencia Faustino Asprilla, delantero estrella de la Selección Colombia que disputó los Mundiales de 1994 y 1998. "Nosotros lo vivimos en el 94. A Pacho (Maturana) le advertían que no jugáramos Freddy (Rincón), ni el Pibe (Carlos Valderrama) ni yo porque íbamos a lesionarnos, pero nosotros tomamos la decisión de jugar porque uno en lo que menos piensa es en lesionarse", asegura.

En ese sentido, uno de sus compañeros de aquella selección, Luis Fernando 'Chonto' Herrera, asegura: "temores es lo que menos se tiene. Hay que entrar siempre con confianza, olvidarse de todo y pensar en jugar, en cumplir con el oficio", asegura. "Estuve en dos copas del mundo y lo que pensaba siempre era que cada pelota tenía que disputarla con fuerza, sin temor de choques o encontronazos. Hay que revertir eso negativo en algo positivo. Nadie está exento. Antes de un mundial uno tiene que pensar es en prepararse bien, si uno está fijo es prepararse en lo físico, lo técnico, llegar en buen nivel. Nada más".

Ambos saben de lo que hablan pues sufrieron inoportunas lesiones. "Yo me perdí unas finales con Parma y estuve a punto de no ir al Mundial de 1998 por una pubalgia, vine a recuperarme en mayo. En esos días uno hace más terapia que nunca, se concentra solo en eso, la mía era difícil que me dejara afuera pero sí se alargó mucho", cuenta el Tino.

"No fue un Mundial pero me perdí al final de la Libertadores en el 89 por una ruptura del tendón rotuliano. Hasta me dijeron que no volvería a jugar fútbol. Y eso a los 24 años… La recuperación fue muy intensa, 10 meses incapacitado y en terapia todos los días. Lloré mucho pero mi esposa y mi familia me acompañaron y me pude recuperar. Y después pude ir a dos Mundiales y cinco Copas América. Es muy doloroso no estar en la final, yo había jugado los partidos previos y perder lo más importante fue muy duro. Mucho dolor pero Dios después me premió: dos Mundiales y cinco copas América con la Selección. Valió la pena".

Asprilla y Herrera piensan en Falcao y Stefan Medina ahora que el torneo en Brasil está a la vuelta de la esquina. "Lo de Falcao es más jodido", se atreve a decir el primero. "Lo que le pasó a Falcao fue fortuito, una consecuencia de una competencia. Le tocó a él, pero también a varios, a Valdés, a Medina ahora. Saber que podía estar y ya no, son momentos difíciles. Ahí se necesita una mente fuerte, saber que la vida continúa y hay que estar listo para lo que viene", apunta el segundo.

Y es que por esta época, según el exmédico de la selección mundialista de Francisco Maturana, Héctor Fabio Cruz, "vienen lesiones musculares, de isquiotibiales y aductores, toda la gama, porque la sobrecarga es muy grande. En este punto se trabaja mucho en la potencia. Luego vienen los ligamentos, que a veces se rompen sin que siquiera haya choques, también por la sobrecarga del final de las temporadas en los clubes".

Él, que ha visto decenas de casos, se asusta, y mucho, con los jugadores colombianos que están ad portas de la próxima cita orbital. "Vi a Teófilo (Gutiérrez) y de verdad me ericé porque puede dar más de un mes de recuperación. El tema no es la recuperación misma sino el nivel competitivo. Por lo que vi en el video hay compromiso de ligamento y no se puede apurar al jugador. Es difícil que en 7 días esté bien. Ese tipo de lesión da mucha sensación de inestabilidad", afirma. Y ahí no termina la preocupación: "dudo que Falcao en un mes esté apto. Lo he dicho siempre en su caso, le pido a Dios que no lo presionen porque pierden él, Colombia y su club".

¿El club vs. el país?

El médico Cruz afirma que una vez se produce la lesión el jugador está en manos de su club, de nadie más. "Cada equipo tiene sus intereses, uno no puede decirle que no toque a tal jugador porque viene un Mundial. Hay respeto total al colega porque mientras el jugador esté a cargo del equipo nadie más interviene". Opiniones hay, como en el caso de Harold Lozano, a quien él fue a visitar en el Valladolid y sobre cuyo tratamiento tuvo serios reparos, pero hasta ahí.

El tema, como explica Asprilla, es bastante simple. "Por encima de todo están los clubes que son los que pagan. Es importante jugar para tu país pero eso es por amor, más amor imposible, pero no hay un sueldo, entonces uno tiene que jugar al cien por ciento en el club porque se juega un año, el club necesita títulos para pagar la inversión que hizo en uno. A esta altura ya se sabe quiénes van a ir (a un Mundial) y quiénes van a jugar, esos jugadores que están en duda o que no van son los que salen con todo en cada partido. Por ejemplo, Messi, que está tranquilo, no va a meterle el pie a un Carlos Sánchez, que está en duda. Hay jugadas en las que uno trata de evitar el roce pero hay otras en las que es imposible".

Simple, muy natural. Pero entonces, ¿no hay nada que hacer? Para Cruz es clave "el cuidado es a nivel nutricional y físico, no abusar del cuerpo, no trasnochar y que en el trabajo diario no se excedan en las cargas".

¿De qué se trata, en la práctica, todo eso? Según Gustavo Bustos, preparador físico de Independiente Santa Fe, "nadie corre riesgos. Algo muscular no muy serio puede dar tiempo (de recuperación) pero igual todos se van a cuidar. Me refiero a la recuperación, al descanso, la alimentación y el fortalecimiento. Hoy casi todos tienen entrenador personal y medios de tratamiento portátiles para usar en casa. Hay unos electroestimuladores que favorecen la recuperación muscular, aparatos pequeños que se ponen sobre el músculo y lo estimulan". En cuanto a la nutrición, hay suplementos y complementos vitamínicos que ayudan en cada caso específico, lo cual debe ir de la mano de una dieta equilibrada y revisada por un experto.

Otro consejito: "el clásico hielo ayuda también a recuperar y todos hoy por hoy lo usan", dice. Y sobre la carga de trabajo a la que aludía Cruz, Bustos explica: "como preparador físico sé que el jugador tiene 50 partidos encima, entonces las cargas de trabajo tienen que ser dosificadas; se necesita un estímulo que ayude a recuperar y no que lo cargue. El jugador, en todo caso, 'no se puede reventar".

Entonces es mejor, como reza el dicho costeño, 'cogerla suave' y escuchar al siempre pragmático 'Tino': "uno lo que necesita es pensar en otra cosa. Al final hay que aceptar lo que pase. Y al hincha, resignación. Lo mismo pensaron cuando llegó la hora de reemplazarnos a nosotros, creyeron que no vendrían más y mire, ahí está esta Selección y volvimos a un Mundial. En la vida todo va pasando".

JENNY GÁMEZ A.

EDITORA ADN BOGOTÁ

25/04/2014