En la Vuelta a Colombia, Estrada y Hartrich, profetas en otras en tierras

publicado a la‎(s)‎ 6 ago. 2015 13:57 por Eliana Caterine Alvarado   [ actualizado el 6 ago. 2015 13:57 ]


Foto: Jáiver Nieto/EL TIEMPO
Coulton Hartrich, ciclista estadounidense.

Son los únicos extranjeros en sus equipos. A Eduardo y Coulton los unió el ciclismo.

Eduardo Estrada y Coulton Hartrich tienen varias cosas en común: les encanta el ciclismo, hacen parte del lote de la Vuelta a Colombia y son los únicos extranjeros que figuran en la lista de inscritos de sus equipos en el giro nacional.

Estrada es colombiano y conforma la escuadra italiana del D’Amico Bottecchia, mientras que Hartrich es un estadounidense que está incluido en la nómina del grupo Rionegro con más futuro.

Ambos tienen metas distintas: Estrada es antioqueño, tiene 20 años, sueña con ganar el título del mejor Sub-23 de la Vuelta a Colombia Infraestructura en marcha y hacerse a un lugar en el lote de pedalistas europeos; Hartrich quiere ayudarles a sus compañeros a obtener un triunfo parcial.

A pesar de su corta edad, Estrada ya tiene alguna trayectoria en Europa. El año pasado figuró en el equipo continental del Ag2r, luego de salir del grupo del Orgullo Paisa, en el que fue dirigido por Gabriel Jaime Vélez.

“Llegué a este equipo italiano demostrando que soy bueno, que mi trabajo puede aportarle al grupo en carreras. Vivo en Italia en lo que va corrido este año. Me ha ido bien. Los compañeros y el cuerpo técnico son muy buenas personas, me acogieron y soy uno más”, precisó Estrada.

Para el antioqueño lo más complicado ha sido ganarse un cupo en el lote europeo. Advirtió que el ritmo en carretera es infernal y es difícil adaptarse.

“El entorno es bueno. Todo marcha bien, somos muy amigos y en las carreras me ha ido bien.

Es duro andar arriba en el lote, adelante, porque es complicado coger el ritmo. Me falta mucha experiencia, correr más y espero que con los años se pueda superar”, precisó Estrada, quien tiene como objetivo en la Vuelta: ganar la clasificación de los Sub-23.

Hartrich no es un estadounidense que desconozca a Colombia y a su ciclismo. Porta el número 105 y se defiende con el idioma español. 

Nació hace 31 años en California y en el 2011 vino por primera vez a Colombia invitado por Jaime Rivera, hoy técnico del equipo Rionegro con más futuro. Cuando llegó a inscribirse en una carrera local, que se iba a disputar en Armenia conoció a Juliana, con quien se casó hace dos años.

“Corro en un equipo colombiano, soy el único extranjero, pero me siento como en casa. Los compañeros son mis amigos, mi familia”, recordó Hartrich.

El año pasado integró el grupo del Clásico RCN y ganó la clasificación de la excelencia, algo que para él fue como consagrarse en el pedalismo colombiano.

“Vivo en Colombia dos meses, vuelvo a Estados Unidos y regreso. Por estos meses casi siempre estoy por acá, porque mi equipo en Estados Unidos no compite. La idea es aportarle un trabajo al equipo, ayudarles a ganar una etapa y eso es lo que tratamos de hace todos los días”, precisó.

Es un admirador del público colombiano, del que dice que ama al ciclismo.

“Me encanta este país, la gente es amable, alegre y la comida es excelente. Las donas son diferentes que en todo el mundo, pero las de acá son las mejores que he comido en mi vida”, precisó.

No sabe si se radicará en Colombia, “uno nunca sabe”, pero asegura que si lo hace es porque le gusta correr en el país, porque el nivel es alto.

“Acá se corre muy duro, a un paso elevado y desde la salida se anda rápido. Corrí en Europa y el nivel acá es muy alto”, señaló el pedalista estadounidense.

LISANDRO RENGIFO
agosto 6-2015