El señor de Europa

publicado a la‎(s)‎ 23 oct. 2013 14:07 por Eliana Caterine Alvarado   [ actualizado el 23 oct. 2013 14:13 ]



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Antes del Clásico, tocaba partido grande en el Bernabéu y Cristiano Ronaldo no podía faltar. Él se cargó a la 'Vecchia Signora' (2-1). Marcó dos goles que fueron directos a la mandíbula de los italianos y son ya siete en tres partidos, números de otra época o de una época futura en la que jueguen a esto máquinas y no futbolistas.

Ancelotti confirmó que apuesta por los veteranos de guerra para las grandes batallas. Pepe y Ramos fueron los centrales, volvió Arbeloa y Modric reforzó la zona ancha con Illarra de escoba y Khedira como hombre libre. Arriba estaba Cristiano, que lo hizo todo. Le ayudó Di María, una 'mosca cojonera' para los cuatro defensas de la Juventus. Era una noche para que luciese el jefe, como todas.


Los dos equipos no se habían ni atado las botas y Casillas ya había sacado un latigazo de Marchisio. En el 4' Buffon no se había colocado los guantes y Cristiano le engañó. El portugués realizó un desmarque de ruptura dentro del área y tembló la tierra. Khedira jugó con Di María y el argentino vio el agujero por el que entró CR. Fue gol después de driblar al guardameta italiano. No había otra opción.

El tanto retrasó al Madrid, que esperó a la Juventus pensando en guardarse las espaldas. La 'Vecchia Signora' fue de frente. Demostró ser un buen equipo y disparó desde lejos como si la vida le fuese en ello. Las amenazas se cumplieron en el 22'. Pogba, libre de marca, cabeceó en el segundo palo y Casillas la sacó. No pudo con el rechace. Llorente remató con su garra de león y la metió en la jaula. Le gusta el Bernabéu, que respeta su melena al viento.

El empate reenganchó al Madrid, que se equivocó en su decisión de esperar a un perro rabioso en un callejón sin salida. De él salió y vio la luz guiado por Chiellini. Al defensa italiano sólo le faltó el casco. Su placaje a Ramos, tan descarado como innecesario, lo vieron hasta en la Cibeles. Fue penalti y, claro, fue gol de Cristiano Ronaldo (29'). Lo volvió a celebrar señalando el césped que pisa y que tendrían que besar a los que les guía el camino.

Entre ovaciones y murmullos
Si Chiellini quería ir con Cristiano lo demostró al inicio de la segunda mitad. Le metió el codo en la cara y el árbitro le mostró la roja directa. El castigo fue exagerado, pero retrató a un defensa que utilizó más los brazos que las piernas. Fue la tarjeta de salida para la Juventus, aunque el Madrid cometió un error que no pagó. No mató a la Juve y ya se sabe con los italianos y la señora blanquinegra.

Llorente salió del campo, también Pirlo, aunque la Juve ya lo había hecho cuando se quedó con diez. El Madrid se acomodó, no Benzema. Falló un gol cantado. Remató alto cuando lo hubiese metido con los ojos cerrados. El Bernabéu no supo qué decir y algo murmuró.

El Real Madrid no cerró el encuentro. Se movió en un alambre. Bale entró por Karim, quién sabe si ensayando la función del Camp Nou. El galés se situó en la derecha, donde juega con una pierna atada y no pasó nada más. La Juve estaba muerta, aunque el Madrid no la remató. Le dio una oportunidad y pudo pagarlo. Menos mal que siempre quedará Cristiano Ronaldo, un señor de los pies a la cabeza.

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