EL RUGBY YA NO SE VE TAN RARO EN BARRANQUILLA

publicado a la‎(s)‎ 27 nov. 2014 12:54 por Carlos Perez
La fuerza y el trabajo en equipo predominan en este rudo deporte.


HOMBRES Y MUJERES SE REÚNEN EN PARQUES DEL NORTE PARA PRACTICAR EL RUDO DEPORTE.


En la penumbra de parques como Villa Tívoli y Sagrado Corazón se afianzan las pasiones de un grupo de jóvenes que luchan para hacer crecer el rugby en Barranquilla.

Un deporte que tiene siglos de historia y que llegó a la capital del Atlántico hace poco más de un lustro ya cuenta con liga departamental, 10 clubes y lo más importante: el entusiasmo de quienes lo practican.

Mokaná Rugby Club es el equipo más representativo de la ‘nueva’ disciplina, en la que hay cabida para hombres y mujeres.

“Varias personas que llegaron de Bogotá y Medellín, que llevaban años en el rugby, notaron que en la ciudad no se practicaba y comenzaron a juntar amigos hasta conformar un equipo”, manifestó Andrés Arias, practicante e instructor.

El emprendimiento ha podido más que la típica falta de respaldo económico y de espacios adecuados. Así, los amantes del rugby en ‘Curramba’ comenzaron a llevar el deporte, que es hermano del fútbol, a centros académicos como Uninorte, Unilibre, Uniautónoma, Uniatlántico, Universidad de la Costa, entre otros.

“Cuando nos encontramos en competencia todo el mundo se esfuerza al máximo para ganar. Pero es bonito que todo nació de un mismo árbol y al final somos grandes amigos”, cuenta Gina Peña, una joven veterinaria y zootecnista que dedica muchas horas de la semana al rudo entrenamiento.

Quienes buscan comenzar en el rugby suelen llegar a través de amigos o consiguen la información en redes sociales.

En el caso de Mokaná Rugby Club, los entrenamientos son los días martes, miércoles, jueves y domingos. Las canchas o parques pueden variar según las condiciones del clima o la disponibilidad de los espacios.

Quienes lleguen a practicar el deporte deben saber que chocarán con sus rivales, se llenarán de arena y volverán a casa con más de un raspón. “La adrenalina llega al máximo en el terreno de juego y al final nadie se agrede. Es un deporte de mucho contacto, pero lleno de buenas personas”, asegura conmovido Andrés Arias, quien además de entrenar de sol a luna se dedica a ejercer como artista plástico.

Los jugadores de rugby del Atlántico aún siguen lejos del podio en los campeonatos nacionales, pero el premio al pundonor es el estandarte que los fortalece cada día.

Jugadores y entrenadores de rugby en Barranquilla piden más respaldo de parte de las autoridades deportivas. Un campo oficial para este deporte requiere las mismas medidas de uno de fútbol.

Provisionalmente han entrenado en el estadio Romelio Martínez, pero ahora proponen que la realización de los Juegos Centroamericanos y del Caribe en Baranquilla durante el año 2018 sirva para que en algún sector de la ciudad quede un campo designado únicamente para el rugby.

WILHELM GARAVITO

ADN
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