El Real Madrid o el peligro de convertir la 'Undécima' en una obsesión

publicado a la‎(s)‎ 16 oct. 2014 11:18 por Carlos Perez
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El Real Madrid, celebrando la 'Décima' en Lisboa. Imagen: Reuters.



Hace menos de cinco meses, el Real Madrid conseguía uno de los objetivos más ansiados de toda su historia centenaria: la décima Champions League. Un trofeo que, hasta el momento en el que se consiguió, se convirtió en una auténtica obsesión que tuvo efectos muy negativos sobre el club en términos de presión. Un pecado que podría volver a ocurrir.



Carlo Ancelotti ha levantado la liebre: "Hemos jugado partidos fantásticos, inolvidables en esta competición. Esto es la llave. Era un grandísimo objetivo (la décima) y todos juntos lo hemos conseguido. Es importante y justo empezar a pensar que podemos ganar todos juntos la undécima". Con sus palabras, el italiano emplaza a sus jugadores a avanzar un pasito más en la gloriosa trayectoria del equipo blanco en la máxima competición de clubes a nivel europeo.



Pero también abre la puerta a un error que ya se cometió hace varios años: convertir un objetivo (como todos los años, la Champions lo es para un equipo de la entidad del Real Madrid) en una obsesión contraproducente. Una motivación que puede tornar en un exceso de presión que perjudique al equipo. Contra eso deberá luchar, no solo Ancelotti, sino el Real Madrid en todos los estamentos.
Dos precedentes a tener en cuenta

Hay dos precedentes claros: los dos períodos de sequía del equipo blanco en el que conseguir una Champions comenzó a cargarse de ligeros tintes de tarea casi maldita. Es el caso de la séptima Champions, que llegó después de 32 años en los que conseguir el título número siete se convirtió en un auténtico quebradero de cabeza para el Real Madrid. En todos esos años, solo pudo llegar a una final, en 1981, que perdió contra el Liverpool.

Aun así, el caso paradigmático es el de la décima Champions, esa que durante 12 años se repitió una y otra vez como objetivo prioritario y el primero de los deseos de Florentino Pérez. Un periodo de tiempo en el que la Champions se llegó a convertir en un trofeo maldito, con derrotas tan estrepitosas como la que ocurrió ante el Mónaco (2003/2004), y las eliminaciones en octavos contra Juventus, Arsenal, Bayern, Roma, Liverpool y Olympique de Lyon.

En estos dos tramos de tiempo, el Real Madrid sufrió las consecuencias negativas de un entorno que exigió de manera demasiado repetitiva conseguir un galardón que no está al alcance de muchos. Ganar algo cuya grandeza estriba por su dificultad se quiso convertir en un ejercicio de rutina. Y eso hundió al conjunto en un estado permanente de presión, nervios y miedo al fracaso que le llevó a un tránsito por el desierto en Champions durante años.

A pesar de esto, del palmarés se desprende un dato para ser muy optimista: una vez que el Real Madrid superó la barrera de la séptima Champions y logró liberarse de obsesiones autoimpuestas, conquistó tres trofeos en cinco años. Ahora, se encuentra en la misma situación. Y, paradójicamente, su principal objetivo será hacer de la Champions solamente un objetivo.


EFE
16/10/2014
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