El Real Madrid cae víctima de su claustrofobia

publicado a la‎(s)‎ 9 mar. 2015 11:15 por Carlos Perez
Benzema y Cristiano, después del gol del Athletic. Imagen: EFE.


Por segunda vez consecutiva, el Real Madrid tropezó en Liga, privándole del liderato de la Liga BBVA y consolidando al equipo en una crisis clara de juego. Al término del partido ante el Athletic, Carlo Ancelotti apuntaba uno de los males que aquejaban a su plantilla: "El problema no es físico sino en el juego de ataque y que no estamos jugando bien". Sin espacios, los blancos son incapaces de encontrar soluciones.



El Real Madrid ha experimentado una marcha atrás, volviendo a aquella versión de principios de curso en la que se acusaba enseguida los partidos ante defensas cerradas. Por aquel entonces, aún no se había encontrado el cuadro blanco con su mejor versión de juego de toque, rompiendo líneas con el balón y no a través de lo velocidad. Esto, después de unos meses brillantes de octubre y noviembre, se fue abandonando progresivamente. Ahora, está desaparecido.

El cuadro de Ancelotti vuelve a agobiarse sin campo abierto. Ha perdido la chispa en las asociaciones, no se logra conectar con la 'BBC' y las respuestas ante defensas cerradas son escasas: balones al área. Un recurso poco eficaz, dados los resultados.

Ya ha pasado con el Atlético en varias ocasiones, con el Villarreal en el Santiago Bernabéu, con el Valencia en Mestalla, con el Athletic en San Mamés...escuadras pertrechadas atrás que obligan al Real Madrid a tener la iniciativa y la responsabilidad de proponer jugadas, de crear fútbol, de romper las líneas rivales con el balón sobre el césped en lugar de colgar los balones, donde la mayor acumulación de rivales propicia una defensa relativamente cómoda. Los blancos, ante la imposibilidad de hacer lo primero, tuvieron que hacer lo segundo.

El resultado de todo esto fue de un discreto proceder en ataque: tan solo dos disparos a puerta, uno de Isco y otro de Benzema. La efectividad en los remates fue solo del 25%, y casi la mitad de los disparos (6 de 13) se tuvo que hacer desde fuera del área. También se vivió algo parecido en el Bernabéu ante el Villarreal, donde el equipo blanco tuvo la mayor cifra de tiros fuera de toda la temporada (17).

Contra zagas arrinconadas atrás, el Real Madrid cae preso de la claustrofobia de antaño, cuando al cortocircuitar su capacidad de contragolpe se convertía en un equipo plano. Esta es una de las tareas más importantes que tiene ante sí Carlo Ancelotti: recuperar el valioso registro ofensivo que le hizo brillar hace unos meses.

EFE
09/03/2015
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