El Real Madrid cae en el mismo pecado del Barcelona

publicado a la‎(s)‎ 8 may. 2014 22:33 por Carlos Perez   [ actualizado el 8 may. 2014 23:10 ]
madrid-triste-zorrilla-reuters.jpg

FOTO: EFE



Tras el empate del Real Madrid en Valladolid, la sensación de la parroquia blanca fue de decepción. Por la imagen ofrecida por la plantilla, por la sensación de descuido del equipo y, principalmente, por el hecho de que, casi con toda probabilidad, la Liga este año es un imposible.

Xabi Alonso, muy crítico ayer con sus compañeros de equipo por el partido en el Nuevo Zorrilla, fue muy claro a la hora de calcular las posibilidades del equipo para la Liga: "Prácticamente está terminada para nosotros". A pesar de hacer un llamamiento a esperar a los resultados, el tolosarra dejó claro que la idea en el vestuario es que todo se ha acabado.

Carlo Ancelotti tampoco dejó lugar a dudas en rueda de prensa: "Es muy difícil", aseguró. Sergio Ramos lo expresó con su contundencia habitual: "Hemos dejado pasar una oportunidad única". Tres voces autoritarias de un vestuario que, a pesar de lo que dicen las expectativas más realistas, ha caído en el mismo pecado en que incurrió el Barcelona.



Porque un club tan marcado por su carácter competitivo y de un nivel como el del Real Madrid ha vuelto a dar la sensación de que ya ha bajado los brazos antes de que todo esté decidido. Algo que, en esta Liga BBVA, ya ha puesta en evidencia al Barcelona. Los culés, con declaraciones como las de Xavi o las de Martino, se 'borró de la liga negando las matemáticas. El tiempo les ha quitado la razón.

La situación de los blancos es más compleja que la del Barcelona tras el fatídico gol de Lafita, pero ha olvidado el carácter travieso y caprichoso de una liga que ya ha devuelto la esperanza a equipos que se daban por muertos.

La clasificación habla por sí sola, pero la historia y la tradición del Real Madrid exige entrega hasta el descuento. Y el partido aún no ha terminado. El Elche de Fran Escribá y el Málaga de Bernd Schuster tienen todavía algo que añadir. Por eso, los blancos no pueden permitirse caer antes de recibir el disparo definitivo. Un pecado que vieron con sus ojos al otro lado del puente aéreo y que ahora han repetido, contradiciendo a su esencia y forma de ser.

EFE

09/05/2014