EL GUSTO POR LOS BARCOS CLÁSICOS- Navegando con estilo

publicado a la‎(s)‎ 15 jul. 2015 10:13 por Eliana Caterine Alvarado   [ actualizado el 15 jul. 2015 10:13 ]

Barcelona se prepara un año más para acoger la VIII edición de la Regata Puig Vela Clàssica Barcelona, que reunirá a la mejor flota de barcos clásicos y de época del Mediterráneo.

La VIII edición de la Regata Puig Vela Clàssica Barcelona es una cita indispensable para los amantes del mar se celebrará del 15 al 18 de julio en el Real Club Náutico de Barcelona, y congregará a las personalidades más representativas del mundo de la vela clásica internacional.

Tras el éxito cosechado en las siete ediciones anteriores y su proyección nacional e internacional, estas joyas náuticas procedentes de Francia, Italia, Malta, Reino Unido o Estados Unidos navegarán hasta la capital catalana para participar en esta tradicional regata, que se ha consolidado como uno de los principales eventos del mundo de la navegación clásica.

Durante cuatro días, toda la ciudad será testigo de un espectáculo único que podrá contemplarse desde diferentes emplazamientos como el Port Vell, la Barceloneta o el Port Olímpic.

El pasado año esta prueba deportiva congregó a más de 800 regatistas además de a gran cantidad de amantes de la náutica que se acercaron todos los días para disfrutar del evento. Todos aquellos que se encuentren en Barcelona en esas fechas tendrán la oportunidad de contemplar embarcaciones centenarias que son auténticas obras de arte y constituyen un legado histórico difícil de cuantificar.

Un claro ejemplo de ello son el Moonbeam IV, que utilizaron Rainiero de Mónaco y Grace Kelly durante su luna de miel en 1956, o el Eleonora, una réplica exacta de la goleta estadounidense Westward y considerado como uno de los veleros más rápidos del mundo en su época. Otro barco legendario que navegará por aguas barcelonesas es el Mariette, que fue requisado por el Servicio de Guardacostas de los Estados Unidos durante la Segunda Guerra Mundial para la vigilancia de la costa oeste.

Aquí la calidad no se mide por la potencia, ni por el dinero. El estilo tiene otros premios. Es el placer de navegar en un trozo de historia, donde la madera se valora más que el plástico, donde la tecnología queda en un segundo plano para disfrutar de lo clásico. Valorarlo o no es una cuestión personal pero seguro que podemos disfrutar del mar de un modo diferente.

PEDRO MADERA 
09/07/15 - 08:57. 17
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