El fútbol español y los homosexuales invisibles

publicado a la‎(s)‎ 5 dic. 2014 13:24 por Carlos Perez
Un tema tabú aún en el fútbol español.



historia del fútbol profesional español está lleno de muchos momentos relevantes pero sigue con ciertos tabúes, como la homosexualidad. De hecho, tras muchos años de competición ningún jugador ha declarado abiertamente ser gay, o como se suele decir: ninguno ha salido del armario. Al contrario que en otras ligas extranjeras o incluso en otros deportes, y más aún en otros aspectos de la vida como la política.

En un amplio reportaje en www.vice.com se analiza esta situación que a mucha gente le tiene curiosidad por saberlo. "El fútbol es un núcleo de resistencia del machismo", afirma Vicent Borràs, vicepresidente de FLG (Associació de Famílies Lesbianes i Gays de Catalunya). Por su parte, Rubén López, vocal de Comunicación de la Comisión Ejecutiva de FELGTB (Federación Estatal de Lesbianas, Gays, Transexuales y Bisexuales), critica lo que ocurre en el deporte rey: "Uno de los pocos campos aun plenamente machista es el fútbol. Los que juegan a él se da por supuesto que tienen que ser hombres con virilidad". Paco Jémez, entrenador del Rayo Vallecano, lo dejó claro durante una comparecencia ante los medios: "No estamos preparados para que un futbolista reconozca su homosexualidad".

Tanto es así que cada fin de semana se pueden escuchar en muchos estadios de España frases censurables sobre ciertos jugadores. Como le ocurrió al exjugador del Real Madrid Guti, que recibó ofensas relacionadas con su condición sexual... y resultó no ser gay. En Alemania está el caso del portero del Bayern Múnich Manuel Neuer, al que pocos creen que sea heterosexual a pesar de tener novia, Kathrin Glich. Mario Gómez, excompañero de Neuer, puso una el grito en el cielo ("Ser gay no debería ser tabú"), aunque no se sabe si para defender la condición sexual del nominado para ganar el Balón de Oro 2014.

"Se mira mal a los niños que no juegan al fútbol en el patio de la escuela y sus compañeros muchas veces les marginan. Hay un tabú grandísimo entorno a la homosexualidad en el mundo del fútbol. En él se han hecho campañas contra la drogadicción y contra el racismo y la xenofobia, pero no contra la homofobia", añade López.

Una incertiumbre que molesta a determinados profesionales del fútbol, que han sido claros al hablar de este tema. Es el caso del exfutbolista y ahora presentador Michael Robinson: "Diría que para ser jugador de rugby o fútbol se requiere bastante testosterona. No se necesita tanta para diseñar ropa. No es la misma virilidad, digamos". Los más radicales fueron Antonio Cassano ("Espero que no haya jugadores gais en la selección"), Incola Legrottaglie ("La homosexualidad es pecado. Nunca he visto un gay en el fútbol") o el entrenador Marcello Lippi ("Honestamente creo que entre los futbolistas no hay gais"). El culmen fue el ya exseleccionador brasileño Luis Felipe Scolari: "Si yo descubriese que uno de mis jugadores es gay, lo echaría de mi equipo".

Según diversos estudios existen motivos por los cuales estos futbolistas no encuentran el momento para salir del armario. "Existe un entorno homofóbico. Y los futbolistas gais temen la reacción del vestuario y de la afición", explica Borràs. También se hace referencia al trato que da, o debería dar, la prensa deportiva en este tema "Tendría que ser tratada con respeto, como cualquier cuestión que atañe a la vida personal de los deportistas", admite Paco Ávila, jefe de Deportes de la Agencia EFE en Barcelona.

El silencio de España no se da en otros países, como Alemania, aunque en los casos referidos comentaron su homosexualidad una vez retirados. Thomas Hitzlsperger, que jugó en la Serie A, la Premier League y la Bundesliga, hizo el anuncio en enero de este año. Un anuncio cortado de lleno por el diputado alemán Volker Bech, representante de los Verdes: "El fútbol es uno de esos ambientes culturales donde predomina una idea arcaica de la masculinidad, según la cual si no eres heterosexual no puedes jugar. Aún se debe crear un ambiente seguro para que los jugadores puedan expresar libremente su opción sexual. Creo que si un jugador está en activo y declara abiertamente su homosexualidad lo tendrá difícil, de ahí el caso de Thomas Hitzlsperger".

El primer jugador en salir del armario fue el inglés Justin Fashanu, en una entrevista a The Sunen 1990. El mundo del deporte se metió con él después de esas declaraciones, poniéndose las manos en la cabeza por no comprender el motivo por el que en un equipo de fútbol pudiese jugar una persona homosexual. Fashanu tuvo que soportar las bromas de sus compañeros de equipo y los insultos del público durante los partidos.

En otros deportes hay más casos. El nadador Ian Thorpe, el jugador de la NBA John Amaechi, el patinador artístico Johnny Weir o las tenistas Amelie Mauresmo y Martina Navratilova. Aunque en España sí sigue siendo un tema tabú. Quique Sarasola, exjinete con tres diplomas olímpicos y cuatro veces campeón de España, es el referente de más renombre y el primer deportista de élite español que hizo pública su condición. Fue en 2003 en la portada de la revista Zero.

EFE

05/12/2014
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