El defecto repetido que esconde la avalancha de goles del Real Madrid

publicado a la‎(s)‎ 29 sept. 2014 10:16 por Carlos Perez   [ actualizado el 29 sept. 2014 11:39 ]
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El Real Madrid tiró de eficacia ante el Villarreal. Imagen: EFE.


Cuatro victorias seguidas (con un parcial de 22 goles a favor y cuatro en contra) han acabado con los rumores de crisis que comenzaron a aparecer en el Santiago Bernabéu tras las derrotas ante Real Sociedad y Atlético. El equipo está a cuatro puntos del Barcelona y dos de los rojiblancos. Males menores en comparación con lo que pudo ser. La situación de optimismo y la riada de goles, no obstante, maquillan o disimulan otra realidad.



El Real Madrid sigue sin defender bien. Sin ir más lejos, ante el Villarreal recibió nada más y nada menos que 19 disparos. El equipo de Marcelino casi dobló la cifra de tiros de los de Ancelotti, que se quedaron en 11. Las sensaciones avalan los datos: en El Madrigal, el 'Submarino Amarillo' se quedó sin premio por el nulo acierto de sus delanteros, pero hizo méritos para mucho más.



Con la vuelta al 4-3-3 (al final, la vuelta de Benzema no significó la reubicación de Bale, sino el regreso al esquema anterior), el equipo volvió a partirse y a ser vulnerable atrás. Con Kroos como ancla, faltó ese equilibrio que sí se tuvo con un futbolista de apoyo como fue Illarramendi o podría ser Sami Khedira cuando se recupere de su lesión.

El cambio a un 4-3-3 implicó mayor poderío en ataque (algo de lo que no careció en otros partidos, dicho sea de paso) y una renuncia a lo que había supuesto una mejora. El Real Madrid tuvo menos tiros a puerta, menos saques de esquina e Iker Casillas tuvo que realizar cinco paradas, por solo una de Asenjo.

Contra un conjunto que dominó el juego durante buena parte del partido, el Real Madrid se sirvió de un doble golpe de efectividad: el gran recurso de Modric (engañando con un disparo imprevisible desde la frontal) y una contra espectacular, señal de identidad del equipo. En todo caso, la sensación de que en algunos partidos (contra equipos de más nivel) podría no ser suficiente sigue ahí. Depender solo de la dinamita significa jugar con fuego.

Raphael Varane lo resumió a la perfección: "Tenemos que mejorar nuestro bloque defensivo. Para mí los adversarios llegan con demasiada facilidad a nuestra portería. Tenemos que mejorar este punto". Mientras la reconversión a marchas forzadas de Toni Kroos como nuevo Xabi Alonso sigue pendiente, el Real Madrid sigue aferrándose a su excelsa delantera para ganar tiempo y oxígeno. De momento, le basta.

EFE
29/09/2015
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