EL BAILE DE MI SELECCIÓN: Sabor de esperanza, producto de la cohesión

publicado a la‎(s)‎ 2 jul. 2014 14:37 por Eliana Caterine Alvarado   [ actualizado el 2 jul. 2014 14:57 ]





FOTO:Tomada de Internet/Selección Colombia

“Los colombianos tenemos sabor” dicen por ahí en un guión publicitario, sin duda quienes pertenecen al trópico llevan el ritmo en la sangre y lo dejan ver en el movimiento de toda su fisionomía, seguro es la herencia de los ancestros africanos y aborígenes, se afirma también que “lo que se hereda no se hurta” y los genes cumplen con su cometido. Sin embargo, en esta temporada de la Copa Mundo Brasil 2014, la coreografía que ha ofrecido el equipo colombiano también es una muestra de unión y coordinación, características que los han favorecido y les falta a muchas selecciones.  

James, Teo, Cuadrado, Armero, Yepes, Ospina, Ramírez, Zapata, Arias, Sánchez, Aguilar, Vargas, Guarín, Ibarbo, Mejía, Balanta, Bacca, Zúñiga, Ramos, Quintero, Martínez, Valdés, Mondragón a ustedes se les nota que son un equipo cohesionado. En verdad, Peckerman fue oportuno al pensar que no solo la técnica es un factor relevante en el desempeño competitivo sino que la unión, el compañerismo, la empatía, la sencillez, la humildad, cualidades que se pueden resumir en una palabra: Sinergia, son los ingredientes que dan como resultado la coordinación en los movimientos, los pases, los cambios, las salidas, las jugadas, las definiciones en el arco y por supuesto el baile.

El hecho de que los compañeros de Cristiano Ronaldo no le festejaran efusivamente su anotación, no es una situación aislada sino que es el reflejo de alegrías disgregadas en un equipo con  intereses individuales que no se fusionan. Brasil da la impresión de girar en torno a Neymar y a Julio Cesar cuando es su turno. Ni qué decir de España que perdió la ilusión de participar con éxito en un Mundial, se mostró coordinada para alistar las maletas de vuelta a casa. Uruguay, para rematar, sin Suárez perdió su horizonte.   

A los grandes se les olvidó que la técnica es eficaz en el juego si se combina con el componente humano que incentiva la motivación y despierta en cada jugador el sentido de pertenencia que los mantiene unidos.  Los colombianos ya se ganaron la copa a la mejor coreografía de cohesión y coordinación, como equipo destacado por su actuación, por sus marcadores y por demostrarle al país y al mundo que vale la pena luchar con perseverancia al ritmo de la esperanza.

 

Ps. Ángela María Camargo

Bogotá, 2 de julio de 2014