El Atlético se venga del Olympiacos para pasar a octavos de la Champions

publicado a la‎(s)‎ 26 nov. 2014 21:26 por Carlos Perez
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Mandzukic celebra uno de los goles. Imagen: EFE.

El Atlético de Madrid ya tiene billete para los octavos de la Champions, y de qué manera. Con una exhibición ante un rival, el Olympiacos, que salió casi 

rendido al césped del Calderón y que fue dominado de principio a fin por un equipo que de la mano de un Juanfran espectacular y de un Mandzukic en modo matador tiene muy factible ser primer de grupo: le vale hasta perder por la mínima en Turín.



Los rojiblancos salieron del túnel de vestuarios encendidos, enrabietados con el recuerdo de la debacle en Atenas. Pero lo de esta noche fue una versión opuesta a la del Pireo, y el Atlético devoró a los griegos por intensidad y juego. Para ello, se apoderó de la banda derecha, donde el castigo a Masuaku fue una auténtica masacre. Juanfran y Arda (que húerfano de Filipe, encuentra en el '20' un socio perfecto) habitaron allí durante todo el partido, y fue por ese flanco por el que llegó casi todo el peligro.

También, por supuesto, el primer gol. Juanfran centró desde ahí ante el vacío de oposición. Botía despejó, cediendo a Roberto. La cesión fue casi como una traición, y Roberto se puso tan nervioso como un adolescente en el rodaje de una película para adultos. Resultado: balón a Juanfran que esta vez pasó a Raúl García para hacer el primero.

Antes del tanto, ya habían pasado varios centros por el área griega, y después la tónica fue la misma. Un tiro acrobático de Raúl García, un disparo potentísimo de Ansaldi, un esprint que se le hizo demasiado largo a Mandzukic, una mala ejecución de Tiago en jugada de pizarra...todos se apuntaban a la fiesta y el Olympiacos achicaba como podía. Un solo disparo de Abidal en un córner y poco más. Mientras, los de Simeone seguían como un martillo pilón. Y terminó por llegar el 2-0.

Curiosamente, llegó desde la izquierda, con un centro de Ansaldi que se comió Botía, desnudo al despejar al aire. Manduzkic, casi sin esperarlo, remató a placer. Antes del descanso, Arda pudo hacer el tercero, pero se empeñó por tirar entre las piernas de Roberto y el meta no falló esta vez.

A la vuelta de los vestuarios el escenario fue el mismo. Con Mario en el centro por lesión de Tiago, el Atlético siguió dominando. Koke (más discreto hoy al entrar menos en juego) puso un balón que olía a gol, pero Roberto taponó. Minutos después, Botía evitaba el segundo de Mandzukic tirándose al suelo para tapar su disparo, pero en la siguiente, no pudo hacer nada. Arda puso por arriba un balón perfecto a la espalda de la defensa y el '9' remataba de cabeza en carrera.

No contento con eso, al minuto siguiente cumplía con esa costumbre innata del Atleti: hacer de los balones parados penaltis. Gabi la colgó y el croata completaba su primer 'hat-trick' en el Calderón. Ahí acabaron los goles, pero no fue por intentos.

Con Raúl Jiménez y Griezmann en el campo (su nuevo corte de pelo puede herir sensibilidades y también atemorizar a los defensas), hubo más ocasiones. Un cabezazo del galo, un centro de Ansaldi que no encontró dueño...y un esperpéntico tanto anulado a Griezmann por un motivo que aún no se sabe de Stark. Fue en el 88, y el partido ya estaba sentenciado.

El Atlético ya está en octavos y culmina una remontada perfecta tras su primera derrota en Atenas: cuatro victorias, doce goles a favor y ninguno en contra. Argumentos más que suficientes para que en Turín se reciba a los del Cholo con un merecido respeto. El liderato sería el broche definitivo para un equipo que poco a poco comienza a carburar.

EFE
27/11/2014

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