Dos debacles y el fin de la edad de oro del deporte español

publicado a la‎(s)‎ 12 sept. 2014 7:37 por Carlos Perez
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Pau Gasol, tras caer eliminado contra Francia | EFE



El adiós de la selección española de baloncesto en el mundial que todavía se está organizando en nuestro país no ha sido el único batacazo deportivo del verano. La despedida temprana de 'La Roja' en el Mundial de Brasil durante la fase de grupos supuso un 'crash' mayor incluso si cabe que el fracaso de los chicos de Juan Antonio Orenga. Ambas eliminaciones, unidos a algunos tropiezos de otros estandartes del deporte español, han abierto dudas y más dudas sobre el fin de la era dorada que se abrió hace ya ocho años precisamente con el triunfo de la ÑBA en el Mundial de Japón.



En 2006 la victoria ante Grecia abrió un sprint espectacular de éxitos por parte de un combinado, el de baloncesto que, con todo, ha ido decayendo hasta el fracaso de este torneo. En el anterior Mundial, España cayó en octavos de final y en el Eurobasket de 2012, Francia de nuevo eliminó un cuadro que se tuvo que conformar con la medalla de bronce.

Sólo la plata de los JJOO de Londres 2012 frenó la tendencia. La despedida previsible de jugadores como Pau Gasol, Juan Carlos Navarro, Felipe Reyes o José Manuel Calderón dejará tocado a un equipo que podría sufrir alguna retirada más impulsada desde los clubes de origen de sus integrantes.

Los miembros de la NBA son los que más opciones tienen de tener complicado su regreso. Sea como fuere, lo cierto es que ya sólo las cuatro bajas antes comentadas es suficiente para hablar del adiós de la generación de Oro del baloncesto nacional, ésa que nació en el Mundial Junior de Lisboa de 1999.
Otro reinicio en el fútbol

En el caso del fútbol, el modelo y el recorrido es parecido. La Eurocopa de 2008 abrió un periodo brillante que terminó abruptamente en el Mundial de Brasil. Los éxitos de encadenar Eurocopa-Mundial-Eurocopa (algo jamás logrado anteriormente) copó la ambición de un bloque que se dejó llevar en el último gran torneo disputado.



Como sucede con el baloncesto, este último tropiezo deja tocado a muchos de los integrantes del combinado nacional. Algunos de ellos ya se han ido (Xabi Alonso y Xavi Hernández) y otros no volverán (Villa, Pepe Reina, Fernando Torres, Carles Puyol).

Del resto, sólo unos pocos (Casillas, básicamente) tiene opciones de regresar en próximas convocatorias. La renovación del grupo es evidente y, por lo tanto, el inicio de un ciclo en el que la gloria de tiempos pasados parece complicado que se vuelva a repetir con la misma intensidad que en los últimos seis años.
Miedo en el resto de deportes

El fútbol y el baloncesto han sido dos de los deportes más destacados que han sustentado el éxito del deporte español en esta era dorada. Su declive supone un golpe importante que, en verdad, también llega acompañado de otras decepciones.

En este apartado destacan los casos de Rafa Nadal o de Fernando Alonso. El tenista tuvo que frenar por problemas físicos en 2012 y en las últimas temporadas sólo ha conseguido brillar de forma regular en la mitad del año. Después de Roland Garros, (trofeo en el que sigue arrasando) el manacorí ha repetido retiradas por dolencias que le han hecho no optar a grandes títulos como Wimbledon o el US Open.

En el caso de Alonso, su fichaje por Ferrari parecía adelantar una renovación de los éxitos que consiguió con Renault. Sin embargo, el asturiano se ha estancado junto con la 'Scuderia' y ha pasado de luchar por el campeonato del mundo a ser un piloto de la mitad de parrilla de la Fórmula 1.

No son los únicos bajones sin recambio conocido en otros deportes. En ciclismo Contador sigue siendo la referencia, pero sus exhibiciones sobre la bici han disminuido sin que nadie de la segunda línea le haya podido disputar el trono.

En Atletismo, España ha repuntado ligeramente en el último europeo de pista abierta, pero queda por saber si es un renacer tras el fracaso de los Juegos Olímpicos de Londres. Los españoles no lograron ni un sólo metal y sólo se consiguieron cuatro diplomas.

Sólo la natación parece aguantar el ritmo e incluso crecer gracias al impulso de Mireia Belmonte. Suyos son los focos ahora de un deporte, el español, que ante la carencia de becas por la crisis teme caer en un pozo que entierre en la memoria los éxitos de los últimos años.

EFE
12/09/2014
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