Di María ejecuta la maldición de los campeones

publicado a la‎(s)‎ 4 sept. 2014 12:23 por Carlos Perez   [ actualizado el 4 sept. 2014 12:33 ]
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Di María, en el Alemania-Argentina. Imagen: Reuters.

Ángel Di María se convirtió en el protagonista del partido amistoso entre Alemania y Argentina. Una reedición de la final del Mundial que significó la venganza de la albiceleste por 2 a 4 y la vuelta a una maldición que ya experimentó España después de ganar el máximo título a nivel de selecciones en Sudáfrica.



Es la maldición que afectó al combinado de Vicente del Bosque y que llevó a España a perder de forma muy ruidosa buena parte de los amistosos de cierta enjundia que tuvo tras el Mundial. Varios choques en los que hubo un agrio debate por la conveniencia de compromisos tan exigentes ante rivales de buen nivel que pegaron un buen revolcón a la campeona del mundo y que hicieron pensar a un buen sector de la hinchada y de la prensa que no era correcto pasear de esa forma la recién adquirida estrella en el pecho.

El primer partido de España tras ganar el Mundial de Sudáfrica fue contra México, en el país azteca y en unas condiciones (el césped, el clima) nada propicias para España. El resultado fue un empate a uno 'in extremis' y una imagen pobre, impropia. Lo peor llegó después.

El primer zarpazo fue en Buenos Aires. Ahí llegó España a enfrentarse con Argentina, y la consecuencia fue una masacre total de la selección que por aquel entonces dirigía Batista. Un 4-1 que causó un terremoto y que llevó la imagen de 'La Roja' derrotada por todo el mundo. No fue el último.

Tan solo dos meses después, la historia se repitió en Lisboa, donde Portugal endosó un 4-0 a los chicos de Del Bosque. Una derrota que sumada a la anterior y a la pésima imagen ofrecida en México, llenó de sombras la participación del combinado en sus partidos amistosos.

Pero en los meses siguientes la dinámica fue la misma: resultados negativos ante selecciones de cierto nivel. Así, un 1-0 contra Italia e Inglaterra en agosto y noviembre de 2011, más un empate a 2 después de ir perdiendo 2-0 contra Costa Rica cerraron un muy negativo ciclo de amistosos hasta la Eurocopa de 2012.

En resumen, un conjunto de resultados que deslucieron en cierta medida la era 'post-Mundial' y que, sin embargo, no influyó para que España se coronase campeona de Europa por segunda vez consecutiva en julio de 2012.

Como ya ha podido comprobar en sus propias carnes, Alemania ya ha probado el sabor amargo de esta tendencia a perder partidos amistosos contra selecciones de primer nivel tras alzarse en Brasil. Di María fue el ejecutor y repitió hazaña, ya que también participó en el 4-0 de su selección a España, aunque el árbitro del encuentro le anuló un tanto

EFE

04-09-2014