Cuando el Barça perdió la pieza clave de su excelencia

publicado a la‎(s)‎ 18 feb. 2014 10:10 por Carlos Perez   [ actualizado el 18 feb. 2014 10:28 ]
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FOTO: EFE




El Barça de la excelencia nació hace seis años. Fue en verano de 2008 cuando, de la mano de Pep Guardiola, un equipo entonces roto y deslavazado se convirtió en una máquina de fútbol capaz de ganar todos los títulos en aquella temporada. Muchos fueron los protagonistas de semejante espectáculo y su posterior continuidad durante dos temporadas más. Messi, obvio, es el que más destaca, sin olvidar a Iniesta, Xavi, Puyol, Piqué, Busquets, Pedro, Eto'o, Henry, Keita, Alves, Villa...



De entre todos ellos, sin embargo, uno de ellos, oculto entre semejante constelación, se hizo con un puesto importante hasta ser una de las piezas más importantes de la maquinaria blaugrana.

Su nombre es Yayá Touré y hoy, cuatro temporadas después de abandonar el Camp Nou, vuelve a medirse a su ex equipo, ése en el que creció hasta dar el salto a la Premier para empezar a marcar el declive de los culés.

Cierto es que sus problemas de espalda en la última temporada en la que jugó de blaugrana le hicieron perder peso específico en el equipo, pero no menos cierto es que el propio Guardiola reconoció que trató de convencerlo para que se quedara en la Ciudad Condal cuando le comunicaron su marcha. La versión de Touré es distinta.

Según él, fue Guardiola el que forzó su salida del club cuando todo era gloria en Barcelona. "No es fácil dejar el Barça. Cuando se lo dices a la gente, te toman por loco", comentó en una entrevista en Sport en 2011.

La marcha del centrocampista de Costa de Marfil no estuvo ligada inmediatamente al bajón de rendimiento culé. De hecho, un año después de su salida por una jugosísima cantidad de dinero, el Barça logró ganar la Liga y la Champions. Sin embargo, y pese a ello, al curso siguiente la ausencia del futbolista empezó a notarse con ausencia de efectivos en la medular de su corte y características.

Con Keyta ya en el tramo final de su carrera como barcelonista, el empuje y capacidad física del ahora futbolista del City se dejaron notar por su ausencia en duelos en los que la entidad culé cayó no tanto por tener menos calidad, sino por no poder encontrar recursos que le aportaba Touré.

Más de un futbolista del Barça señala su adiós como una marcha clave para explicar la evolución posterior del equipo. Hoy esa pieza clave jugará en el rival y amenaza con poner rúbrica a lo que inició hace ya cuatro años.


POR: EFE
18/02/2014