Cristiano Ronaldo se vuelve transparente en el Real Madrid

publicado a la‎(s)‎ 28 ene. 2015 13:12 por Carlos Perez
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Cristiano, en el partido ante el Córdoba. Imagen: Reuters.



En el Nuevo Arcángel, Cristiano Ronaldo fue protagonista, pero por un motivo que se alejó de lo puramente deportivo. Su patada a Edimar (que le ha costado dos partidos de sanción) dejó en un segundo plano un partido muy gris del de Madeira, que de forma progresiva ha ido entrando en un bajón que tuvo en Córdoba su momento más destacado.



Porque ante los de Djukic Cristiano no estuvo. Más allá del manido incidente y de dos faltas (una contra la barrera; otra, a la grada), el portugués pasó desapercibido por sus actuaciones. De hecho, los compañeros de El País recogían una estadística abrumadora: Cristiano fue el jugador de campo que participó en menos jugadas del equipo, 29. Solo Iker Casillas intervino menos, con 26.

Nunca un dato fue tan significativo. Valga decir que Cristiano se ha ido transformando en un jugador más rematador que conductor de balones (algo que combina de forma paradójica con su liderato en las asistencias en Liga, por ejemplo), más alejado del futbolista de banda que era en sus tiempos del United y primeros años en Madrid. Pero su presencia ha bajado en las últimas semanas.

El equipo necesita a un Cristiano más activo, a un jugador que con el balón en los pies ya hace retroceder a las defensas varios metros, pero apenas se le ha visto. Se percibe cierta saturación, tanto mental como física: el luso aparenta también menos frescura, un punto menos de velocidad, un toque de intensidad por debajo de su media.

El Mundial de clubes fue el precedente que apuntaba esta dinámica. Con la excepción del partido de Getafe (marcó dos goles), la aportación del '7' es inferior a la de los primeros meses, con solo cuatro tantos en los últimos ocho encuentros. Algo normal, dadas las espectaculares cifras de septiembre a noviembre, pero que alarma por las sensaciones dadas.

Se habla de su estado personal y de su estado físico (ayer se chequeó la rodilla en la que sufrió el curso pasado la tendinitis), factores muy a tener en cuenta en todo este baile de cifras. Él mismo habría reconocido a sus compañeros que no ha estado todo lo concentrado que desearía por las últimas semanas de su vida sentimental. La realidad, como siempre, tiene múltiples caras, y no es una excepción en lo que en este momento le rodea.

Ahora, con un parón de dos semanas por delante, Cristiano tiene la oportunidad de hacer borrón y cuenta nueva. Recuperarse, lamerse las heridas y borrar su versión más anodina en meses en el Real Madrid. Tiene motivaciones para ello.


EFE
28/01/2015
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