Cristiano Ronaldo revive el síndrome de Zagreb

publicado a la‎(s)‎ 2 oct. 2014 13:12 por Carlos Perez
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Cristiano, dolorido tras una entrada. Imagen: Reuters



Ante el Ludogorets, Cristiano Ronaldo no tuvo un partido cómodo. El '7' blanco (ayer, de negro) estuvo presente en casi todas las jugadas polémicas del partido y acabó saliendo de Sofía dolorido tras una entrada en el minuto 87 que le dejó tendido durante más de un minuto y que le acarreó molestias en el tendón de Aquiles del pie izquierdo.



Erró un penalti bastante dudoso, después provocó el segundo que esta vez sí transformó y vio cómo le anulaban un gol legal por un fuera de juego inexistente. No obstante, lo que más llamó la atención a la finalización del encuentro fue el ostensible enfado que el portugués no dudó en mostrar, asegurando que no entendía cuando un equipo "entra en momentos de patadas y tal".

Además, Cristiano exhibió su enfado de otra forma. En un lance del partido, fue encimado por el delantero rival Bezjak, y acabó en el suelo. Un incidente más, de no ser porque el luso se revolvió en el suelo y le pegó una patada desde el césped. Un detalle que pasó desapercibido en el momento pero que fue recogido por las cámaras y al que el público del estadio Vasil Levski respondió con gritos a favor de Leo Messi.

En resumen, Cristiano volvió a ofrecer una imagen malhumorada, tanto por la marcha del partido y el mal juego del equipo como por las entradas del conjunto búlgaro que se encargó de denunciar tras el pitido final. Un Cristiano que recordó mucho al de hace tres años en Zagreb. Dos partidos que dejaron a una versión de CR7 muy similar.
El 'déjà vu' de Zagreb

Ocurrió el 14 de septiembre de 2011, cuando el Real Madrid visitó el campo del Dinamo de Zagreb en el primer partido de la fase de grupos, en el que ganó 0-1 con un solitario gol de Di María y en el que la imagen del partido fue la de un Cristiano con el tobillo ensangrentado que se quejó amargamente ante los periodistas por la dureza de los jugadores del conjunto croata.

"La verdad es que no entiendo nada. Los arbitrajes, el fair play del que tanto habla la UEFA, la protección de los jugadores hábiles...No entiendo nada. A unos no se les puede tocar, pero a mí me dan palos. No entiendo nada", dijo Cristiano a los periodistas en zona mixta, para añadir después una frase que le persiguió durante mucho tiempo: "Por ser guapo, rico y bueno y me tienen envidia".

Ayer, contra el Ludogorets, Cristiano volvió a mostrar su cara más beligerante, muy parecida la que afloró en la zona mixta del Maksimir. Un encuentro que tuvo final feliz para el Real Madrid pero que significó un 'déjà vu' para el jugador portugués.

EFE

02/10/2014
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