Cristiano nunca descansa y lidera al Real Madrid en otra exhibición de autoridad

publicado a la‎(s)‎ 18 mar. 2014 20:59 por Carlos Perez   [ actualizado el 18 mar. 2014 21:14 ]
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FOTO: EFE




El Real Madrid se ha impuesto al Schalke 04 en el partido de vuelta de los octavos de final de la Champions League por 3-1 en un partido en el que, además del pase a cuartos, queda la mala noticia de la lesión de Jesé que puede tener roto el ligamento cruzado de la rodilla derecha.

En el minuto tres se lesionó la gran promesa blanca en una jugada de presión en la banda izquierda y un defensa de Schalke cayó sobre la rodilla de Jesé. Pronto se dio cuenta de que no podría seguir y las noticias son alarmantes.

Casi mirando a la enfermería, Cristiano marcó el primer gol del partido. En una jugada entre Morata, Bale y el portugués, el luso mandó el balón a la red cuando se habían cumplido los 20 minutos de partido. Cuando el Bernabéu pensaba en goleada, el Schalke empató en una jugada con algo de fortuna.

Los 15 minutos finales de primera parte fueron algo confusos pero ni aún así el Schalke pudo meter mano al Real Madrid. La diferencia entre ambos equipos es tan abismal que la remontada ni siquiera fue un sueño alemán.



En la segunda parte el Real Madrid comenzó más firme. Con cambios en el medio campo Casemiro gozó de minutos y fue el momento en el que Cristiano decidió que el partido había que cerrarlo. Se encargó de marcar el segundo, dar el tercero y meter el miedo a Fährmann que vio como los madridistas le habían marcado 9 goles en 180 minutos.

El segundo gol fue una arrancada espectacular de Cristiano desde el medio campo. conducía el balón a una velocidad que el defensa no sabía si mirarle o entrarle. Finalmente no pudo hacer ninguna de las dos y cuando se quiso dar cuenta al disparo seco del luso estaba en la red.

Cuando el portero alemán quiso levantar la mirada del césped, perdida como el equipo, ahí estaba Cristiano de nuevo que, esta vez, disparó al larguero. El rechace la cayó a Bale que se la puso a Morata para que marcara. Todos lo celebraban con el canterano que, sin embargo, parecía enfadado por algunas ocasiones falladas.

Los jugadores como él cuentan con un problema deportivo y otro emocional, hay que demostrar tanto en tan pocos minutos que en ocasiones quieren rematar y controlar a la vez. Morata logró el gol, al final, y el partido parecía cerrado.

Pero no para Cristiano que a los pocos minutos volvió a mandar al balón al palo. Fue en otra contra, en un disparo cruzado en el que el portero tampoco pudo hacer nada. El partido estaba cerrado, Cristiano seguía hambriento, pero quedan eliminatorias por delante para saciarla.

El Real Madrid está en cuartos de final en un sorteo temible pero en el que hay un hombre hambriento, Cristiano, y un equipo que está obsesionado con la Décima.


POR: EFE
19/03/2014