Cinco colombianos cumplieron la odisea Dakar 2014

publicado a la‎(s)‎ 20 ene. 2014 4:48 por Eliana Caterine Alvarado   [ actualizado el 20 ene. 2014 4:53 ]



FOTO: Cortesía Jorge Becerra

“La vocación del Dakar es construir puentes, crear lazos entre seres sensibles a la magia de grandes espacios y a la noción de desafío físico que encarnan pilotos y copilotos”. Son palabras de Ettiene Lavigne, director del Rally Dakar, carrera que completó este sábado en Valparaíso con un recorrido de cerca de 9000 kilómetros que resultaron ser, a juicio de muchos competidores, los más duros que la historia del evento desde que se corre en Suramérica desde hace 5 años.
Le deserción, superior al 50 por ciento, con una quinta etapa de un total de trece en la que 30 motos se retiraron, son cifras que dan testimonio de una prueba que resultó por momentos inhumana, enlutada incluso por la muerte en carrera de un competidor, el motociclista francés Eric Palante. Se habló de algunos que incluso alucinaron en el calor del desierto.
El desafío incluyó todo tipo de terrenos, en la costa y la montaña, con jornadas extenuantes de sol a sol sobre la moto o dentro del auto y temperaturas que casi hacían hervir los ríos o encender la arena de las temibles dunas.
Para los menos expertos, entre ellos los colombianos, hubo noches sin sueño en el frío desierto iluminado por una luna llena y un cielo estrellado que atenuaba por instantes la fatiga o el dolor.
“Dormimos 18 horas en 13 días, pero ver la bandera de Colombia ondeando y la gente gritándonos en el camino ‘Viva Colombia’ hicieron valer ese esfuerzo”, dice Iván Darío Moreno quien logró junto a su copiloto Federico Mosquera terminar su primer Dakar. 
Moreno vendió bienes, sacó créditos, pidió prestado a amigos para tomar la partida en Rosario, pero la historia de sus compatriotas participantes no es muy diferente. Todos han luchado en forma obstinada para conseguir los recursos y emprender la aventura, iniciar una carrera que se hace interminable como el horizonte del desierto del Atacama. 
Todos han arriesgado aún sin la certeza de saber exactamente a lo que se enfrentaban, pues la prueba revelaba cada día nuevos retos y obstáculos que iban más allá de las características del terreno.
“Lo más difícil fue soportar el calor del desierto, ver como a otros se les quemaba la moto, como lloraban por tener que abandonar el Dakar”, dice Alejandro Hoyos, quien como Moreno y Mosquera terminó su primer Dakar, a pesar de una lesión cervical por una caída. “Pasas por muchas situaciones que te cuestionan, que te hacen pensar qué estás haciendo, pero luego sales adelante con pasión y fuerza de voluntad”.
Juan Esteban Sarmiento decía tras llegar al Bivouac o campamento de la etapa que terminaba en El Salvador, a dos del final, que había afrontado ese día la prueba más dura de su vida. Sin embargo lo decía sonriente. Tras siete horas sobre su moto, su cuerpo estaba débil, no así su espíritu.
“La mente juega un papel muy importante cuando uno empieza a debilitarse físicamente”, dice ‘Chilo’, como lo llaman desde niño sin que él mismo sepa porqué.  “Esa fuerza y la que le envían a uno desde Colombia, la de mi esposa María Claudia que me enviaba mensajes todos los días, me llevaron a la meta de mi segundo Dakar”.
Juan Manuel Linares había visto hundirse en la dunas su ilusión dakariana en tres ocasiones, sin embargo su perseverancia, empeño e incluso terquedad, han recibido su justo premio en este cuarto intento. Desde muy temprano en la prueba afrontó todo tipo de inconvenientes, pero después de levantarse de la desilusión del pasado no iba a dejar de cumplir su objetivo esta vez.
“Cuando se trabaja duro y se persevera, los sueños se cumplen”, dijo Linares al bajar del podio. “La humildad, creer en Dios y luchar por esos sueños fueron el combustible que nos trajo al Valparaíso. Ya estamos pensando en el Dakar 2015”.
La dureza e incluso lo imprevisible de esta carrera, no le permitió llegar a su objetivo a sus compatriotas Juan Sebastián Toro, Mateo Moreno, Marco Saldarriaga y Thomas Steuer. Como los otros cuatro, llevaron la ilusión de un país, de quienes piensan que si se puede.  Volverán seguramente en 2015 a probarnos de nuevo que así es.


AUTOMOVILISMO 19 ENE 2014
1:28 PM
Rally Dakar 2014
Por: Diego Mejía, Valparaíso, invitado