Cava o champán

publicado a la‎(s)‎ 24 ene. 2014 4:36 por Eliana Caterine Alvarado   [ actualizado el 24 ene. 2014 4:38 ]


 Julen Aguinagalde lanza a puerta ante Macedonia / Foto: AFP

Por eliminación en una carrera de fondo, las mejores selecciones de balonmano han llegado a ese punto donde se dilucida el reparto de jerarquías. Son las que se han repartido todos los títulos disputados desde 2003, con la excepción de Alemania, campeona mundial en 2007 que no se clasificó para el Europeo.
Esas cuatro potencias son Dinamarca, el último ganador del título; Croacia, un medallista en todas las recientes competiciones; Francia, campeón olímpico, y España, campeón mundial. Les Experts y los Hispanos disputan hoy la primera semifinal (18.30, Teledeporte), un duelo ya clásico en el balonmano moderno, que ha deparado desenlaces de todo orden desde la irrupción de aquella selección francesa en los Juegos de Barcelona 92 liderada por Jackson Richardson.
Una generación posterior impuso su dominio como ningún otro equipo lo ha hecho en la historia del balonmano y aún da sus últimos coletazos. Pero otros encontraron resquicios para engalanar su palmarés, como Dinamarca con sus dos títulos europeos consecutivos, y España con las dos estrellas de campeones del mundo que luce en su camiseta.


Paralelismos
En el camino hacia la semifinal ambas selecciones han vivido circunstancias comunes, y otras que abonarían cierto favoritismo de los galos. Su seleccionador esperó por su portero titular, Thierry Omeyer, incorporándolo con el campeonato en marcha, y Manolo Cadenas hizo lo propio con Julen Aginagalde. Ambos jugadores han elevado el tono de sus equipos.
Francia ganó el partido más duro de la segunda ronda, frente a Croacia, y España perdió el equiparable suyo frente a Dinamarca, jugando su mejor balonmano. La derrota francesa ante Suecia, con el primer puesto de su grupo ya asegurado, no cuenta para valorar su estado actual, que arroja una imagen próxima a la de la mejor Francia.
La selección española ha tenido un comportamiento más irregular, con fases de buen juego, otras pasando dificultades, y sin llegar a ofrecer señales inequívocas de su actual situación. Pero hay que poner en valor el que ha salido bien parada de todas las situaciones comprometidas que ha tenido que afrontar.
«Lo importante es llegar, y terminar lo mejor posible», subraya el seleccionador Manolo Cadenas, que ha tenido que adaptar a las particularidades de un campeonato como éste muchos conceptos sedimentados a lo largo de tres décadas como entrenador.


«Tal vez nos haya venido bien no alcanzar aún el mejor nivel de juego. Queremos hacerlo cuando más se necesita, ante los grandes rivales que nos esperan. El último objetivo viene ahora, alcanzar la final y ser campeón de Europa. Pero primero hay que superar a un equipo que hasta ahora se está mostrando un poco más sólido que nosotros», admite Cadenas.

Francia supone un desafío. En el plano físico, es un bloque más fuerte. Cuenta con mayor número de jugadores dotados para desequilibrar en momentos críticos un partido que puede transcurrir igualado. Si ambas defensas funcionan a máximo rendimiento son las mejores, y los respectivos ataques tienen que extremar sus cualidades, la force de frappe francesa, y el acervo táctico español.

Premisas
«El equipo que consiga mejor resultado en el balance de contraataque y repliegue podría ganar. Nosotros tenemos que atacar bien y evitar pérdidas que sean casi imposibles de defender», da por sentado Cadenas, que tiene muy claras otras premisas. «Es muy importante que nuestra defensa trabaje en bloque, ser solidario con el compañero. Karabatic o Narcisse son capaces de superar a cualquier marcador por su capacidad de desborde, aparte del lanzamiento. En cambio, nosotros no podemos atacar yendo al contacto físico, sino con la circulación de balón rápida, los cambios de sentido, bloqueando. Hay que explotar al máximo la táctica», se reafirma.

Grandes conceptos y pequeños detalles pueden decantar la semifinal. Son representantes de dos balonmanos que siguen tendencias opuestas. Antes fueron los franceses los que buscaron oportunidades de mejora profesional y deportiva en la Liga Asobal. Ahora son los españoles los que se ganan el sustento en la LNH, claramente la segunda más potente.

Y luego está la historia. La más reciente remite a aquel partido en Londres que catapultó a Francia hacia su segundo título olímpico y mandó a España a casa de la forma más inclemente. «Tenemos tantas razones para estar motivados ante este partido, que una más como esa siempre ayuda», acepta Cadenas ante su primera semifinal como seleccionador.



JAVIER ROMANO. HERNING 
(DINAMARCA) 
24/01/14
10:13.