Carlo Ancelotti o una 'anti-revolución' contrarreloj

publicado a la‎(s)‎ 15 sept. 2014 14:53 por Carlos Perez   [ actualizado el 15 sept. 2014 15:06 ]
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Carlo Ancelotti, en el entrenamiento de esta mañana. Imagen: EFE.



Después de la derrota del Real Madrid en Anoeta contra la Real Sociedad, Carlo Ancelotti anunció cambios: "Van a cambiar muchas cosas". Ese anunció anticipaba muchos cambios en el once contra el Atlético de Madrid, parón de selecciones mediante. Sin embargo, el derbi trajo la única variante de Arbeloa, y obligatoria por la lesión de Dani Carvajal. El resultado fue un nuevo naufragio en la segunda parte.



Hoy, en rueda de prensa, Ancelotti explicaba sus palabras en la sala de prensa en San Sebastián: "Cuando hablé de que debían cambiar cosas me refería a la actitud. Por eso no cambié la alineación contra el Atlético. Para mañana (por el duelo contra el Basilea) será igual. El problema está claro. Necesitamos continuidad".

Una marcha atrás que no ha tenido consecuencias sobre la alineación, a pesar de los dos reveses consecutivos. El propio Ancelotti ha afirmado que repetirá once en su debut en Champions. Su plan es dar continuidad al equipo.

La idea de Ancelotti es que el equipo se vaya acostumbrando, y sobretodo que Toni Kroos se adapte a su nueva demarcación, más atrasado, de escudero de la defensa, algo que aún está por producirse. Con su 'once' contra el Atlético, lanzó un mensaje: tras un vaivén de ideas y posibilidades, va a seguir adelante con su 4-3-3, y no va a prescindir de James. La propuesta es firme, y ahora lucha contra el tiempo.


Una pequeña tregua

Porque un Real Madrid a medio hacer solo tiene tres partidos de tregua. Contra el Basilea, en Champions, y ante el Deportivo de la Coruña (en Riazor) y el Elche (en el Santiago Bernabéu), los de Ancelotti han de rodarse, juntar líneas, dejar la fragilidad defensiva y en balón parado, además de recuperar a dos jugadores clave como Iker Casillas y Karim Benzema. La 'anti-revolución', exige mejoras y, paradójicamente, cambios.

Pero a contrarreloj. Porque lo que llega a finales de septiembre y durante todo octubre es de traca: visita a El Madrigal (allí se dejó dos puntos el año pasado contra el Villarreal, y el Barça ganó la segunda jornada 'in extremis'), recibir a un rival incómodo como el Athletic de Bilbao, jugar en el siempre temido Ciudad de Valencia contra el Levante, compromiso en Anfield contra el Liverpool, y para cerrar, el Clásico del 25 de octubre contra el Barcelona.

En resumen, Ancelotti tiene algo menos de dos semanas (el partido contra el Villarreal es el 27 de septiembre) para hacer un equipo cohesionado en el centro del campo y recuperar física y psicológicamente a varios de los jugadores del equipo titular. Toda una hazaña para el italiano.


EFE
16/09/2014