Candace Hill, la colegiala que 'vuela' para ser reina de velocidad

publicado a la‎(s)‎ 16 jul. 2015 13:58 por Eliana Caterine Alvarado   [ actualizado el 16 jul. 2015 13:59 ]

Foto: Archivo particular
Candace espera poder romper una nueva marca en los 200 metros. Su sueño es competir

La joven es una de las mejores cartas de Estados Unidos para el Mundial Juvenil de Atletismo.

Un poco nerviosa, un tanto abrumada, Candace Hill atiende a las personas que quieren tomarse una foto con ella. Una gran sonrisa busca disimular los nervios mientras los amantes del atletismo la asedian con preguntas.

Es parte de lo que esta joven atleta afroamericana ha tenido que acostumbrarse desde el pasado 20 de junio, con solo 16 años, impuso récord en su categoría juvenil durante una competencia de atletismo en Seattle.

En esa pista, en los 100 metros planos, hizo 10 segundos y 98 centésimas, que varios medios registraron como grandiosa y que puede medirse de la siguiente forma: es un mérito que pocas atletas de pista femenina han logrado a nivel mundial a lo largo de sus carreras.

A esa edad, ese tiempo le habría alcanzado para terminar en séptimo lugar en los Juegos Olímpicos de Londres 2012 (mayores) y habría peleado por una plata en los organizados por China en el 2008.

Alta, morena, largas trenzas de tintes amarillos adornan su cabeza. Aunque sus músculos están en definición, su perfil la muestra como una deportista ambiciosa.

A esta estudiante de escuela secundaria sus largas zancadas y su velocidad “aterradora”, como dice CNN, hacen que los conocedores del deporte la comparen con el ‘hijo del viento’, Usain Bolt, de quien ella es admiradora.

En el IX Mundial Juvenil de Atletismo de Cali, Candace recibe con gratitud la postura de favorita, pero opinó, entre risas, que “la chica de Trinidad y Tobago, Califa, es muy buena, es una buena competencia. Pero, desde mi forma de ver, todas me producen temor. Los deportistas entrenan duro para ganar, así que yo no puedo confiarme porque me llamen favorita”.

Competir con una marca como la que tiene no debería generar presiones en un deportista, pero Hill no baja la guardia, mantiene su riguroso entrenamiento y dice que “siempre hay que dar lo mejor, 10,98 puede ser una muy buena marca, pero no es bueno confiarse, la competencia se puede tornar más difícil de lo que se cree”.

Candace fue escogida junto con Kyler Murray, futbolista americano y beisbolista, atletas del año Gatorade High School.

Oriunda de Atlanta, en Georgia, en el sur de los Estados Unidos, se siente feliz pues es la primera vez que sale tan lejos de su hogar para representar a su país, ya que la primera vez que estuvo por fuera de su nación fue para ir a las Bahamas. De igual forma sabe que sobre sus hombros reposa una responsabilidad que sus propias cualidades deportivas le han dado, al ser una adolescente tan veloz.

Estados Unidos, uno de los favoritos para este mundial, cuenta con sus principales estrellas, muchos de ellos candidatos a medallas de oro, entre las que se destacan la velocista Candace; la especialista en 400 metros con vallas, Sydney McLaughlin y el también líder del escalafón mundial de temporada de los 110 metros con vallas, Alexis Duncan.

Candace es gran favorita para el doblete dorado en los 100 y 200 metros planos, sin embargo la jornada de ayer, donde los hombres corrieron los 100 metros, solo Micaiah Harris logró ubicarse séptimo, lo cual también da a entender que esta competencia no tiene favoritos en sus competencias.

“Claro que es así, en las categoría juveniles nunca se sabe lo que puede pasar, los jóvenes son así. Eso es lo que hace importante estas competencias, que todo se puede saber aquí, si están para grandes cosas o si tal vez su especialidad es otra, muchos han llegado hasta aquí para luego no seguir con el deporte, es una lotería”, explica Héctor Mondragón, entrenador de atletas que apenas se están iniciando en el Valle del Cauca.

Estados Unidos ha ganado cinco de los ocho Campeonatos del Mundo de Atletismo en esta categoría de la Iaaf: Hungría (1999), Canadá (2003), Marruecos (2005), República Checa (2007) y Francia (2011).

Hace dos años, en Ucrania, su actuación no alcanzó para hacer parte del podio, el cual fue superado por una Jamaica que también se ha empeñado en ser cuna de grandes atletas, por eso, ese terreno perdido en el 2013, esperan recuperarlo en la capital vallecaucana.

Para Robin Beaman, presidente de la Asociación Estadounidense de Atletismo, no existe un número determinado de medallas para ganar en la competencia, “solo se les exige ser los mejores. Dejar en alto el nombre de los Estados Unidos”.

En el caso de los mayores, el adoctrinamiento ha permitido al equipo norteamericano tener un medallero histórico de los mundiales de atletismo, como el primero con un total de 300 medallas desde 1983 hasta el 2013. En el último Campeonato Mundial de Mayores, realizado en Moscú (Rusia), el equipo estadounidense ocupó el primer lugar con 25 medallas.

La ‘hija del viento’

Venson Elder, entrenador de Candace, asegura que la joven debe acostumbrarse a las cámaras y a salir en las noticias, ya que ella dará que hablar en adelante en el mundo del deporte.

Sus padres y su hermana menor, que también corría hasta que sufrió una lesión, son su apoyo constante.

“Antes de venir para acá mis padres me dijeron que los enorgulleciera y eso trato de hacer siempre, todo es para ellos y para mi país. La verdad es que no quiero decepcionar a nadie, necesito correr cada vez más rápido para que todos sepan que puedo ser realmente buena”, asegura Candace, como si fuera un credo que se ha impuesto, como si se hubiese trazado la meta de que solo ella puede superarse.


A su llegada a Cali, sede del Mundial Juvenil de Atletismo, Candace visitó el Cristo Rey. Juan Pablo Rueda / EL TIEMPO
Su próximo reto se lo trazó para los 200 metros, “ya tuve un buen tiempo en los 100 metros, eso se puede dar de nuevo, como tal vez no; lo que ahora quiero y para lo que estoy concentrada es para superarme en los 200 metros, a eso le apunto. Tal vez pueda obtener un buen tiempo y tener más logros en lo que va de mi carrera”, señala la joven.

Lamine Diack, exdeportista y presidente de la Iaaf, dijo que “Candace es la prueba de que los jóvenes pueden lograr lo que se propongan, así como ella, hay muchos alrededor del mundo que solo quieren dar lo mejor y están para grandes cosas”.

En medio de su timidez, Candace no se muestra tan presionada como asegura estarlo, es una gran atleta y ella lo sabe. “He sentido mucha presión, porque romper esa marca lo que genera es que la gente siempre te quiera ver corriendo así, pero lo que sea que haga estaré contenta, claro que qué puede ser mejor que ganar una medalla para tu país y más cuando hay tanta gente viéndote”.

Sus inicios en la velocidad fueron a los 13 años, cuando cursaba séptimo grado. Sostiene que su mamá no la quería dejar ingresar al atletismo en alta competencia por temor a que le perdiera amor al deporte, así que tuvo que esperar dos años antes de tomar las cosas con mayor seriedad y dar su veredicto sobre lo que su corazón le pedía que hiciera.

Durante esos dos años, sus brazos y piernas se alargaron, su hambre de gloria era insaciable y sus deseos de triunfar le permitieron convencer a su mamá de lo que ella quería hacer con su destino.

“Siempre que competía le ganaba a todos, solo hasta los 15 se me permitió entrenar, en cuanto estuve en la pista me enamoré. Es que correr es para mí sentirme libre, es como mi zona y por eso siempre quiero ser mejor”, afirma.

Por otro lado, la corredora confirmó que ya había visitado las dos pistas dispuestas para la competencia, en las que se había sentido muy cómoda.

La atleta luce tranquila en la pista, su concentración es todo para ella, asegura que en algunas ocasiones sus entrenamientos han sido tan difíciles que llora y se deprime, pero nunca ha pensado en desistir.

“Soy muy joven como para no estar feliz, trato de sonreír siempre, pero la competencia es la competencia y necesito concentrarme para conseguir ganar, no puedo esperar ganar si no entreno fuerte”, advierte Candace.

Su madre es quien más está al tanto de su carrera deportiva y cuida que no coma papas fritas –sus favoritas–, vela porque consuma frutas, vitales para su formación como atleta.

“Mi madre me exige que me cuide, a mi edad es fácil perderse un poco del camino, pero estoy convencida de que es por mi bien, así que hago lo que me pide”, declara.

Lamine Diack, considera que la destreza y la velocidad son cuestiones de convencimiento, no de raza como se plantea en algunos sectores del deporte.

“Cuando yo competía no tenía tanto apoyo como los jóvenes ahora, recuerdo que hacia los años 70 al que mejor estaba posicionado en el escalafón mundial le daban 4 dólares para su sostenimiento, ahora, con este apoyo que se ha volcado sobre el deporte, los jóvenes solo tienen que estar convencidos para triunfar. No se trata de ser blanco o negro, todo depende de lo que se crean capaces de lograr, al mundo solo se le conquista con esas ganas de demostrar lo que queremos ser”, asegura el africano que pronto estará retirado de la presidencia de la Iaaf, luego de estar en ese lugar desde el 2000, cuando el Mundial se realizó por primera vez en Suramérica, en Chile.

Justo con esa convicción convive la joven atleta, “yo siempre he estado convencida de lo que quiero, además correr es algo que puedo mejorar poco a poco y qué mejor que perfeccionarlo”, asegura.

Sobre una posible participación en los Olímpicos, donde la atleta ansía representar a su país, asegura que “2020 fue el año que me tracé para competir en unos Juegos Olímpicos, mi entrenador habla de participar en Río 2016, pero me parece un poco exagerado, eso puede resultar perjudicial para mi carrera, aunque nunca se sabe”, dice y luego vuelve a sonreír para disimular el nerviosismo.

Robin Beaman, presidente de la Asociación Norteamericana de Atletismo, asegura que del 100 por ciento de los niños que llevan un proceso de acompañamiento en las escuelas de Estados Unidos, solo el 40 por ciento continúa con el deporte como carrera.

De hecho las mujeres parecen mostrar cada vez más vocación para el atletismo en Estados Unidos, ya que los hombres siempre escogen otros deportes (béisbol, basquetbol o el tradicional fútbol americano).

“Como mujer solo quiero demostrar de lo que soy capaz, amo el deporte y me gustaría seguir los pasos de Alison Felix, a quien más admiro”, constató.

Un futuro de oro

El anterior récord mundial, en la categoría de menores, en la prueba de los 100 metros damas era de 11 segundos y 10 centésimas, establecido en el 2014 por la norteamericana Kaylin Whitney, que además superó el 11,13 que tenía Chandra Cheeseborough desde 1976.

Con este registro, Hill se ubica en el tercer lugar del listado mundial juvenil de todos los tiempos, a solo 10 centésimas del récord mundial. “Me siento muy feliz, ese día de la carrera sentía en mí que sería muy especial y hasta ahora así lo ha sido”, anota.

La gran favorita para llevarse las preseas y los aplausos en este Mundial, que se realiza en Cali, estará dispuesta a competir en cualquier parte del mundo para demostrar por qué el proceso estadounidense ha dado grandes resultados en el atletismo.

Por ahora, Candace disfruta de su visita a Cali, muestra su gran sonrisa junto a Cristo Rey y disfruta de la gastronomía caleña, con cautela, por su nutrición. El clima le agrada y asegura estar divirtiéndose con la atención de los ciudadanos. Además, se ha sentido en perfectas condiciones para dejar lo mejor de sí en este evento deportivo.

“Agradezco a Cali por acogerme, he sentido todo el cariño de la gente”, sostiene la joven que no hablará más en público hasta después de un nuevo reto.

Por:  MIGUEL ESPINOSA, Cali
11:01 p.m.- 15 de julio de 2015