Bolívar, con tres árbitros pitando en el fútbol de la Primera A

publicado a la‎(s)‎ 23 feb. 2015 13:09 por Eliana Caterine Alvarado   [ actualizado el 23 feb. 2015 13:10 ]



Carlos Arturo Ortega, Ulises Arrieta y Juan Carlos Gamarra entrenan fuerte para estar en óptimas condiciones. // KAILLINE GIRALDO/EL UNIVERSAL

Juan Carlos Gamarra, Ulises Arrieta y Carlos Arturo Ortega son la cuota del departamento en el balompié nacional, algo histórico para Bolívar, que también comienza a asomarse con fuerza en el país con los hombres que imparten justicia dentro de una cancha de fútbol.

A ellos seguramente se les verá los fines de semana  con frecuencia en los diferentes estadios del país.  Sancionan faltas, sacan amarillas, rojas, validan o anulan  goles, aciertan  y se equivocan en sus apreciaciones, pero siempre obrando de buena fe, tratando de dar lo mejor de sí para que una decisión suya no incida en el resultado, como tiene que ser.   

Pero todo tiene un comienzo. Álvaro Ortega (q.e.p.d.) fue el primero en abrir el camino. Aunque hacía parte del colegio de árbitros del Atlántico nació en Robles (Bolívar) y debutó en la A en 1987, dos años después lo hizo Carlos Ortega, su hermano. En aquel tiempo todos eran centrales y asistentes y solo hasta antes del partido hacían sorteo entre los tres árbitros designados para ver quién era el central y cuáles  oficiarían como asistentes o líneas. 

Después de los Ortega se vino el debut como centrales de Julio César Ruiz (2004) y de Alberto Galván (2009), también  del  Colegio de Árbitros de Bolívar.

En el 2009 apareció Juan Carlos Gamarra, en el 2010 Ulises Arrieta y en el 2014 Carlos Arturo Ortega, este último sobrino de Álvaro e hijo de Carlos Ortega, quien el año anterior solo pitó un juego.
Ya tuvieron acción en lo que va de la Liga Águila, obteniendo muy buenas calificaciones.

“La disciplina ha sido clave”
Abraham González, presidente del colegio de árbitros de Bolívar, exasistente FIFA y quien estuviera en calidad de asistente en el Mundial de Sudáfrica 2010, asegura que tiene unos 65 miembros del Colegiado de Árbitros de Bolívar y que la disciplina ha sido clave para lograr abrirse paso en el balompié nacional. 

“Se esfuerzan muchísimo para estar 10 puntos en la parte teórica y física. Son ciento por ciento dedicados a esta actividad, la calidad de los nuestros no tiene discusión. En Bogotá y Antioquia existen tres y dos colegios de árbitros, respectivamente. Muchos son los que hacen parte de esos colegiados. En Bolívar hay uno solo, pero de muy buena calidad. Y además existe una camada de jóvenes que van muy bien”, dijo González.

Juan Carlos Gamarra nació el 6 de junio de 1975 en Zambrano (Bolívar) y a los 20 años se vino a Cartagena a estudiar Análisis y Programación de Sistemas. Aquí, en La Heroica, en 1998 comenzó su historia con el arbitraje.

“Abraham González nos abrió el camino y nosotros con disciplina y dedicación hemos ganado un espacio importante en el arbitraje”, dijo Juan Carlos Gamarra, de 39 años, y quien estudia a distancia Licenciatura de Educación Física en la Universidad de Pamplona.

Ulises Arrieta nació en el 'Corralito de Piedra' el 19 de septiembre de 1985 (tiene 29 años).  Pese a su corta edad ya pitó dos finales en el fútbol colombiano (Nacional-Santa Fe en el primer semestre de 2013 y Medellín-Santa Fe en el 2014). "Esta profesión es apasionante, amo lo que hago, soy muy disciplinado, eso ha sido clave en mi carrera", comentó Arrieta, quien estudia Licenciatura de Educación Física en la Universidad San Buenaventura.  

Ortega, por su parte, nació para esta profesión, lo lleva en la sangre, hace parte de una dinastía que le ha dado mucho al arbitraje bolivarense y colombiano. “Deseo sumar experiencia, mantenerme y consagrarme en la categoría A y en el 2020 obtener la escarapela FIFA, que me permitirá a futuro estar en competencias internacionales”.

Nació en Cartagena el 25 de junio de 1989 (tiene 25 años), estudió Contaduría en Tecnar y ejerce la profesión como trabajador independiente.

Una mala pasada

Arrieta fue el juez central del partido entre Cúcuta y Quindío, en los cuadrangulares de ascenso. En el minuto 22 del segundo tiempo, el jugador paraguayo Marco Lazaga, de Cúcuta, le metió un manotazo al balón, que terminó adentro del arco rival. Ese tanto, conseguido de manera irregular, fue determinante para que, con el 3-3 final, los ‘Motilones’ regresaran a la Primera División.

Sobre la acción, Arrieta explicó: “el balón picó de pica barra, miré al asistente (Wilson Berrío) para ver si daba o no el gol, vuelvo a mirar a la jugada y el balón está adentro, Berrío corrió al centro de la cancha, válido el gol, no vio la mano y yo tampoco porque la misma se presentó después de la jugada de pica barra y mi mirada estaba con el línea en esa acción”.

Fue una mala pasada que le brindó el fútbol al árbitro bolivarense. Este deporte es así.

CARLOS CABALLERO VILLA @CCABALLERO_
Cartagena-23 de Febrero de 2015 08:20 am