Barranquilla recibió el legado de los Juegos Centroamericanos

publicado a la‎(s)‎ 1 dic. 2014 5:54 por Eliana Caterine Alvarado   [ actualizado el 1 dic. 2014 5:55 ]




Foto: Carlos Capella, Enviado especial / CEET
La delegación barranquillera, con reina a bordo, ayer, durante un acto de presentación 

Cuando el fuego de los Juegos Centroamericanos y del Caribe se extinguió, este domingo, en esta misma ciudad sobre el Golfo de México surgió la llama colorida de Barranquilla, sede en el 2018.

El estadio Luis ‘Pirata’ Fuentes, que rinde tributo al primer futbolista mexicano en jugar en Europa, fue testigo de una muestra del alegre folclor de la Puerta de Oro que desde ya abrió sus brazos a la espera de los visitantes a la cita en cuatro años. 

La organización de Veracruz, que cumplió como sede, entregó la bandera de la Odecabe al presidente de la entidad, el puertorriqueño Héctor Cardona, y este, a su vez, a la alcaldesa de Barranquilla, Elsa Noguera. Horas antes, en un salón del hotel Fiesta Americana, Cardona, Noguera y Baltasar Medina, presidente del COC, firmaron el documento de compromiso de los Juegos.

Ya en el estadio, se izó el tricolor y se escuchó el himno y en nueve minutos desfilaron imágenes del Caribe colombiano, se escucharon temas como Se va el caimán, se va el caimán, se va para Barranquilla –al tiempo que salían unos reptiles– y bailarines, bajo la dirección artística de Mónica Lindo, contagiaron a los millares de asistentes a punta de puya y cumbia. ¡Un carnaval! La cantante Laura de la Hoz interpretó el tema del desaparecido Joe Arroyo, En Barranquilla me quedo y 100 banderas de la ciudad inundaron la grama.

Una jarocha, como se llama a la mujer de Veracruz, entregó una bandera a una cumbiambera para completar la jornada de cierre. Y para confirmar la fiesta, el concierto de cierre, en medio de aplausos, fue del cantante antioqueño Juanes.

Por:  ESTEWIL QUESADA 
8:20 a.m.
1 de diciembre de 2014