Amigos del volante: "A Dios rogando y con el maso dando"

publicado a la‎(s)‎ 15 jul. 2013 6:15 por Angela Maria Camargo

FOTO: www.candonchillens.cl  

En este mes de julio han coincido varios acontecimeintos automovilisticos cuyo común denominador ha sido la imprudencia de los que tienen a cargo el vehículo y por consiguiente el desastre que cobra vidas humanas y perjuicios en los que se encuentran alrededor del hecho. En el mes de junio recordemos, se cumplió un aniversario más del accidente de Le Mans, hace 58 años; cuyo vídeo publicamos en el home de nuestra página.También coincide con la celebración del personaje espiritual y místico a quien el gremio del volante pone en sus manos favores y se encomienda bajo su protección. Nos referimos a la virgen del Monte Carmelo o mejor conocida como la virgen del Carmen. 

Sobre los desastres automovilísticos que sucedieron se investigaron las causas. Quedan, entonces, las explicaciones, las multas, los lamentos, pero sobretodo lo más importante que dejan es la lección como un llamado y una invitación a la prudencia para evitar momentos amargos. ¿A cuales imprudencias nos referimos? A continuación los citamos:

El desastre de Le Mans fue un accidente múltiple donde no sólo murió un piloto sino que los espectadores cercanos también perdieron la vida, como consecuencia de las luchas por el primer puesto cuando al piloto responsable se le olvidó que aquí no se cuenta con tres vidas como ocurre en los juegos electrónicos donde lo único que se pierden es una moneda que activa la máquina.  

La rueda que vuela sin rumbo del carro de Weber en el Gran Premio de Alemania y golpea a un camarógrafo, quien afortunadamente en la actualidad se recupera se debió a que el equipo del piloto, por la prisa de la acción, no fija bien el neumático. La empresa patrocinadora es multada, como se espera, pero el daño ocasionado no tiene marcha atrás.

La semana pasada en Bogotá, al mejor estilo del GP y por una calle de la ciudad, un bus de servicio urbano salta y aplasta un automóvil tras perder los frenos, cuando se cree que es un vehículo nuevo para el servicio público. El resultado, muertos y heridos, y la sensación de que pudo haber sido más dramático. 

Muchos no se explican como se libraron de dichas fatalidades, lo atribuyen a la suerte, al destino, al cosmos o a la presencia divina que por estos días festejan los conductores de camiones, buses y tractomulas en especial. Precisamente en Tocancipá se convocan este fin de semana para celebrar la advocación de su patrona y renovar su protección.

Toda esta devoción de la gente es rescatable y loable. Sin embargo,  amigos conductores, mecánicos, propietarios no le dejemos toda la misión al destino, a los ángeles, a la virgencita, quienes en algún momento ellos no se comprometen con la insnsatez de las personas que tienen bajo su responsabilidad la tarea de cuidar de su integridad y la de otros. 

Esta vida no es un juego donde volvemos a empezar, sólo es una y en la tumba no hay aplicaciones de juegos electrónicos donde.


Por: Angela María Camargo
Directorio Deportivo
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