A enamorarse del gimnasio

publicado a la‎(s)‎ 19 ene. 2012 7:18 por oscar diaz

Por estos días muchos se inscriben en un gimnasio para cumplir un propósito de fin de año. Sin embargo, con el paso de los días, el entusiasmo por lograr el cuerpo deseado y mantener la línea desaparece. El nivel de deserción es muy alto y pocos cumplen la meta trazada. Según los expertos, esto sucede porque las personas esperan más de lo que pueden obtener y no tienen la actitud necesaria para lograr el éxito.

Para evitar una frustración prematura, quienes se inscriban en un gimnasio deben tener muy claro desde el principio que los resultados no son inmediatos. Algunos van a hacer ejercicio por salud y otros por vanidad, pero independientemente de la meta, no se puede soñar con eliminar la barriga y tener los abdominales marcados en el primer mes. “No existe medicamento o tratamiento mágico que haga bajar de peso inmediatamente. Lo más importante es que haya un cambio en los hábitos diarios y que el ejercicio haga parte de ellos para mejorar la calidad de vida”, le dijo a SEMANA Ricardo Alberto Gutiérrez, especialista de la Asociación de Medicina del Deporte de Colombia (Amedco).

Es fundamental tener una meta realista. “Si la persona se propone bajar cinco kilos debe saber que es una tarea difícil”, afirma Jason Gay, columnista deportivo del diario The Wall Street Journal y autor del texto The 27 Rules of Conquering the Gym. Luego de definir el objetivo, hay que armarse de paciencia, sacrificarse y ser muy disciplinado con la rutina personal. Lo ideal es empezar con ejercicios que no requieran mucho esfuerzo e ir aumentando poco a poco el nivel de exigencia. Gay indica que todo esto va a doler, y si sale del gimnasio fresco como una lechuga es porque no hizo bien la tarea.

Aunque estar en el gimnasio no implica suspender unos alimentos radicalmente, sí es importante llevar una dieta balanceada para lograr bajar de peso, especialmente cortar fritos y productos de paquete. Si no se es cuidadoso con las comidas, los resultados no serán visibles. “Hay clases para hacer abdominales pero la mejor clase es no comer pizza ni tortas”, dijo Gay a SEMANA. También aconseja no dejarse tentar por productos como barras de chocolate energizantes que, según Gay, al fin y al cabo son chocolate. La dieta es primordial, pues, como señala Hammer Téllez, entrenador físico de BodyTech, “equivale a más del 50 por ciento del proceso”.

La concentración también juega un papel importante para alcanzar la meta. Algunas personas leen o hablan por celular mientras hacen ejercicio, lo cual es fuente de distracción. En el caso de la música y la televisión esto ocurre pero no en la misma medida, porque estos “no alteran los cambios metabólicos que se están dando en el cuerpo, siempre y cuando se esté cumpliendo con la rutina”, afirma Gutiérrez.

Otro elemento clave es la motivación, pues en muchas ocasiones las personas crean resistencia al gimnasio por el sacrificio y dolor que implica. “Esa negatividad es el peor aliado para cumplir la meta; las limitaciones solo están en la mente, afirma Téllez. Por esa razón, es necesario tener actitud positiva y fuerza de voluntad. No hay que esperar que la motivación venga de los demás. Los entrenadores siempre le van a pedir más aunque el usuario esté haciendo el trabajo correcto. Y no hay que pensarlo mucho, simplemente se debe actuar porque, como dice Gay con ironía, “pensar en ir al gimnasio representa una quema de entre cero y cero calorías”.

Por último, elegir un gimnasio serio y acreditado es esencial, así como crear empatía con el entrenador. Como concluye Gay, “una buena membresía en un gimnasio es como un matrimonio: si es bueno, hay compromiso y motivación para trabajar duro. Si no lo es, todo termina mal

Semana.com

19 de enero 2010

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